REGIONES.- Fue oficializada la reapertura para el uso peatonal del Puente Confluencia, Monumento Histórico sobre el río Ñuble, justo antes de encontrarse con el Itata, y que fue sometido a una exhaustiva obra de emergencia que permitió darle una nueva vida a esta estructura centenaria que, por su deteriorado estado, había sido cerrada al uso en 2016.
La centenaria estructura, situada justo donde se juntan los ríos Ñuble e Itata -de ahí el nombre Confluencia-, había estado cerrada desde 2016. El Monumento Histórico, el puente de madera más largo del país con sus 521 metros, fue sometido a una obra de emergencia que además de evitar su deterioro permitirá a la comunidad volver a usarlo y unir a Chillán con Portezuelo.
El levantamiento de daños previo a las obras, realizado por el área de Patrimonio en Riesgo de la Secretaría Técnica del Consejo de Monumentos Nacionales, permitió identificar los principales desperfectos y amenazas, como la pérdida de madera en la carpeta de rodado en parte de los 521 metros de su recorrido, barandas sueltas desde la base de fijación, maderas podridas o reblandecidas por humedad y pérdida de piezas en el puente. La madera restante fue sometida a un tratamiento antixilófago y fungicida.
Los trabajos -diseñados y financiados por el CMN- comenzaron el 1 de octubre, con un costo de casi $270.000.000, y consistieron en el recambio de las barandas y la reposición de parte de la carpeta de rodado. Los trabajos eran del todo indispensables, dado el notable deterioro en que se encontraba, debido a la falta de mantención desde el momento en que dejó de ser utilizado para el tránsito vehicular en 2016.
El Puente Confluencia quedó definitivamente abierto para el uso peatonal, a la espera de un proceso de restauración integral, pero que hoy no reviste riesgos.