martes, 26 de enero de 2021

Comienzan a ofrecerse los contratos futuros de agua de Wall Street en Chile


AGRO.- (df.cl).- El instrumento no implica entrega física del agua y está basado en el índice Nasdaq Veles California Water Index, que representa el precio del agua en California.

Pronto los chilenos podrán invertir en un nuevo commodity: el agua. El mercado de materias primas de Wall Street sumó en diciembre los contratos futuros de agua y el broker Capitaria sería el primero en ofrecer estos productos en Chile.

Desde la firma señalan que están viendo algunos detalles operativos y que esperan «lo antes posible» tener disponible el instrumento. «Simplemente teniendo una cuenta te vas poder meter a transar este CFD del futuro agua, es tan fácil como hacer un click en tu plataforma para comprar y vender», asegura Nicolás Palacios, gerente comercial de Capitaria. Además explica que «con los futuros del agua no se transa respecto a un activo con entrega, solo se especula respecto al precio».

Cómo funciona

Un contrato futuro es un instrumento financiero que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un activo en una fecha futura determinada, a un precio establecido de antemano. En este caso, la compañía CME-Group desarrolló contratos futuros que se harán respecto al índice Nasdaq Veles California Water Index (NQH2O), que representa el precio del agua en California, el mayor mercado del vital elemento en Estados Unidos. De esta forma, quien compre un contrato futuro del agua estará apostando al precio de ese índice en el futuro.

Cada contrato representa 10 acre-pies de agua, equivalente a 1.233 metros cúbicos. Considerando el último precio que registró el índice NQH2O el 20 de enero, que fue de US$ 506,66 por acre-pie, el valor nocional de un contrato futuro del agua esa fecha fue de US$ 5.066.

«Lo relevante de estos futuros del agua es que antes de ellos no existía la forma de manejar el riesgo para quienes trabajan con el agua, como el sector agropecuario, la minería, el sector de consumo masivo de bebidas o empresas de energía. Si subía el precio del agua no tenían nada que hacer, con la dificultad de almacenarla, no había como cubrirse», señala Palacios.

En la práctica lo que ocurre es que «si creo que el precio del agua se va a duplicar el próximo año, debería comprar ahora el 100% de la cantidad de agua que necesitaré ese año, con el costo de almacenarla. Pero en vez de eso, ahora me bastará con comprar el activo financiero. Si efectivamente se duplica el precio del agua voy a tener que pagar más por el commodity el año siguiente, pero como compré mi derivado apostando a que el precio del agua subiría, renté el doble y con ese dinero extra que gané, financio el diferencial de precio en el agua que necesito utilizar», detalla el gerente comercial de Capitaria.

La «Gran Apuesta» del agua

Michael Burry, el gestor de fondos que logró retornos de 489% al predecir la crisis de 2008,  retratado en la película «La Gran Apuesta», está invirtiendo en agua. Parte de la nueva «gran apuesta» de Burry está enfocada en terrenos con acceso a agua dulce.

Otras formas de exponerse al commodity es comprando ETFs de agua o acciones de compañías de tratamiento o distribución de agua.

«El agua es realmente escasa y no se ve en el horizonte un posible sustituto, como si ocurre con el petróleo. Su precio puede tener correcciones temporalmente pero solo debiese subir«, indica Palacios.

La polémica

Actualmente 2 mil millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que dos tercios de la población mundial sufrirá escasez de agua en 2050. Es por eso que esta clase de inversión ha generado polémica, por lo que implica transar un bien esencial para la vida.

«La noticia de que el agua se comercializará en el mercado de futuros de Wall Street muestra que el valor del agua, como derecho humano básico, ahora está amenazado«, dijo en diciembre el relator especial de la ONU sobre derechos humanos, agua potable y al saneamiento, Pedro Arrojo-Agudo.

Su preocupación es que los futuros de agua puedan generar una burbuja especulativa, haciendo subir el precio de un recurso que «le pertenece a todos» y es una herramienta vital para combatir la pandemia de Covid-19.


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