sábado, 28 de marzo de 2020

La doble fragilidad de Chillán


REGION.- (interferencia.cl).- El caso más preocupante a nivel chileno es el de la región de Ñuble, cuya capital, Chillán, está bajo un cordón sanitario, ya que ahí se experimenta un brote epidémico de Covid-19 particularmente rápido con 114 casos.
Según Global Health Intelligence (GHI), esta región, creada en 2017 a partir de escisión de la región del Bío Bío, tiene solo dos hospitales los cuales albergan 81 camas y en donde no se reporta ningún ventilador mecánico.
En términos per cápita, esto implica que los ñublenses tienen 0,2 camas por cada mil habitantes y ningún ventilador mecánico. En cuanto al primer indicador, la cifra se asemeja a la de Madagascar en 2010, según datos del Banco Mundial. En cuanto al segundo, desde el Hospital Regional de Chillán comentaron a INTERFERENCIA que la entidad hospitalaria al menos registra la existencia de 12 camas UCI (unidad de cuidados intensivos) desde 2015, las que cuentan con ventiladores mecánicos incorporados, los que tal vez no fueron reportados a GHI cuando la consultora hizo su censo en el hospital.

En tal caso, Ñuble tendría 2,5 ventiladores mecánicos por cada cien mil habitantes, lo que de todos modos está muy por debajo de promedio nacional (9,6) y solo arriba de las regiones con problemas antes mencionadas.
Cabe señalar que el indicador de ventiladores mecánicos per cápita es el más relevante a la hora de observar la infraestructura hospitalaria en aras de evitar muertes por Covid-19, pues los pacientes que enferman más gravemente llegan a requerir estos aparatos sin los cuales -ante una saturación de los servicios de salud locales- no tienen oportunidad de sobrevivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario