lunes, 21 de octubre de 2019

Alternativas para enfrentar agricultura del secano



Mostradas en  día de campo del INIA en Cauquenes
AGRO.- Productores de cinco regiones llegaron a actividad que estuvo enfocada en das a conocer propuestas para enfrentar la escasez de precipitaciones.

Más de 300 productores asistieron al Centro Experimental Cauquenes de INIA Raihuén para participar del día de campo “Búsqueda de alternativas productivas para el secano” que este año presentó siete estaciones técnicas e igual cantidad de stands con información necesaria para mejorar la productividad de los cultivos.
La coordinadora general del Día de Campo, Viviana Barahona, indicó que los asistentes llegaron de las regiones de Valparaíso, O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío, la mayoría de ellos pertenecientes a grupos Prodesal. La especialista en transferencia tecnológica de INIA valoró la presencia de 46 productores provenientes de Calera y Nogales en la región Valparaíso, una zona muy afectada por la sequía, por lo que “necesitaban compenetrarse de variedades y manejos que pueden incorporar en sus cultivos”.

Barahona enfatizó que “el foco de lo que mostramos estuvo en cómo enfrentar la falta de agua y el exceso de calor”. En ese sentido, destacó la estación técnica de praderas para pastoreo de animales, por tratarse de una de las áreas que ha sido más golpeada por la sequía.
El recorrido contempló la temática de fertilización de suelos, donde se mostró un proyecto INIA y la empresa Nuevosur que utiliza lodos como biofertilizantes. La experiencia sorprendió a los productores, tanto por el beneficio que genera en el suelo y cultivos, como por la ausencia de olores desagradables. Los lodos surgen como subproducto del tratamiento de aguas servidas y son utilizados como enmiendas orgánicas.

En cuanto a trigo, se mostraron variedades adaptadas a las condiciones de suelo y clima de toda el área productiva nacional, en especial aquellas que demandan menos agua, manteniendo los rendimientos y calidad nutricional.
En frutales, los productores visitaron experiencias en viñas y frutillas, donde se trabaja en minimizar los efectos del cambio climático. Conocieron los efectos del aumento de las temperaturas en diferentes viñedos de variedades tintas, demostrándose, preliminarmente, que la que mejor resiste el aumento de la temperatura es la cepa País.

En cuanto a frutillas, se mostraron los resultados de su producción en macrotúneles, con uso de distintos sustratos que reemplazan al suelo tradicional. Además de contar con una producción que se adelanta por mucho a la tradicional, los agricultores destacaron la notable reducción de agua (de 500 a 70 litros) para producir un kilo de frutillas.

Alfalfas adaptadas a escasez de agua
Alfalfas resistentes a condiciones extremas se evalúan como suplemento alimenticio a la ganadería del secano.
El sector ganadero ha sido duramente afectado, tanto por la falta de agua como de pastos en varias regiones de Chile. Viviana Barahona resaltó los trabajos realizados por INIA en un proyecto financiado por Fondecyt, en el que se trabaja con distintos ecotipos de alfalfa, adaptados a condiciones adversas como el exceso de viento, la falta de agua, el exceso de calor y la salinidad. “Se trata alfalfas incorporadas de distintas partes del mundo donde naturalmente crecen en condiciones extremas”.

Explicó que se busca conocer los tipos de alfalfas que se adaptan a las condiciones de Cauquenes, para poder obtener variedades con el tiempo. “Casi ninguna de las alfalfas que estamos probando se riegan, pero se adaptan muy bien a nuestras condiciones climáticas”. La agrónoma de INIA Cauquenes recalcó que “si tienen una fertilización adecuada, siembras oportunas, un trabajo de suelo correcto, entre otros, será posible obtener una alfalfa adaptada al secano con una producción de siete toneladas por hectárea a partir del tercer año, destinadas como suplemento al pastoreo de la pradera natural”.

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