El trabajo de la
mesa de berries, convocada por INIA e iniciado en 2012, permitió conocer
brechas de competitividad en el cultivo y procesamiento.
Ejemplo de lo
anterior es la instalación de la Mesa Agroalimentaria, iniciativa impulsada por
Corfo y la Universidad del Bío-Bío, que este mes se reunió por cuarta vez en
Chillán y en cuya sesión participaron productores agrícolas de toda la Región
del Bío Bío.
A esto se suma el
trabajo de la Mesa de Berries, que comenzó en mayo de 2012, donde también se ha
abordado de manera sistemática la identificación de las brechas y que es parte
del proyecto “Vinculación tecnológica para el desarrollo competitivo de la
cadena de berries en la Región del Bío Bío”, que desarrolla Inia Quilamapu, y
en la cual han participado representantes de la agroindustria local, de los
productores y del sector público.
Finalmente, este
mes se lanzó el proyecto “Vinculación de la Universidad de Concepción con el
sector productivo y procesador de berries asociados a Chilealimentos, para
aumentar la competitividad, mediante el aseguramiento de la inocuidad de los
berries congelados exportados”, cuyo objetivo principal es poner en contacto a
los actores de la industria con la academia para avanzar en las superación de
los problemas asociados a la inocuidad de los berries congelados.
Estos esfuerzos
tiene como propósito transversal generar canales de comunicación entre los
actores privados, el sector público y los centros de investigación,
identificando brechas con miras a trabajar en su superación.
Es así como gracias
a este trabajo ya se pueden vislumbrar aquellos aspectos que requieren atención
y cuyas fórmulas de solución requieren de la participación de todos los actores
involucrados.
Desafíos
Los puntos más
sensibles para el sector son el manejo de plagas y de enfermedades; cosecha y
poscosecha, en el caso de la agroindustria y transversalmente, riego y mano de
obra.
El sistema de
cosecha influye fuertemente en la calidad de la fruta, lo que va enfocado al
mercado de destino. En el caso de los congelados, a la industria le interesa la
cosecha mecanizada, pero en el caso de cosecha para consumo fresco se requiere
de mucha mano de obra, pues se trata de cultivos delicados de cosecha diaria en
que se debe contar con mucha mano de obra en un momento determinado.
Sin embargo, el
escenario en la región, pero principalmente en Ñuble, tiene complejidades,
debido a la atomización de los productores, lo que se aprecia principalmente en
los cultivos de frambuesas y frutillas.
En el caso de la
frutilla, hay problemas técnicos que limitan el rendimiento y la calidad, lo
que amerita un mejoramiento en las técnicas de cultivo, que se puede lograr a
través de capacitación y transferencia tecnológica, con énfasis en la parte
sanitaria como enfermedades, plagas y malezas, y la parte nutricional.
También el riego es
un tema que preocupa, como un tema transversal a la agroindustria y a pequeños
productores.
Lo más preocupante
es la baja disponibilidad de agua de riego en especial desde febrero en
adelante, y la cada vez mayor escasez de mano de obra para cosecha.
Por otro lado,
entre los empresarios existe coincidencia en que se requiere mayor apoyo del
Estado para realizar investigaciones. Se vislumbran cambios no solo en los
sistemas de riego y cultivo, sino que en las variedades que se cultivan, lo que
puede ser abordado por las grandes empresas, pero no por los pequeños. Ello, debido
a la calidad de las plantas existentes, que no es muy buena, con una producción
de dudosa calidad, principalmente en el caso de las frambuesas.
Otros aspectos que
se mencionan con frecuencia son la necesidad de escalamiento de productos, de
recursos humanos especializados y la asesoría en materias de gestión,
investigaciones de mercado y marketing, entre otros.
fuente:ladiscusion.cl
