Evaluación Docente:


menos del 1% de los maestros logró nivel destacado en práctica pedagógica
El 88% de los profesores se autoevaluó en el nivel máximo, lo que contrasta con el bajo desempeño logrado en el Portafolio.
La evaluación docente ha sido uno de los puntos más discutidos durante el paro que los profesores protagonizan desde hace 20 días, como rechazo al proyecto de Nueva Política Nacional que pretende reformar la carrera profesional. Esta  medición se realiza cada cuatro años a una misma generación y distingue a los maestros del sistema público en cuatro niveles de desempeño profesional, siendo  la categoría destacado la de mejor desempeño y la insuficiente la más baja. Y si bien, en promedio se alcanzó un alza de un 25% con respecto a los resultados que obtuvieron estos mismos docentes en años anteriores (ver infografía), en la evaluación del Portafolio (desempeño en la sala), la mayor parte de los maestros registró bajos resultados: el 68,2% se encuentra en el nivel básico y el 2,7% en el insatisfactorio. Lo peor de todo, sólo el 0,1% figuró en el rango destacado (es decir, menos de 16 profesores), dando cuenta de un resultado bastante deficiente. Por el contrario, en la autoevaluación, el 88,7% de los maestros se aprobó en nivel destacado.

“Esto nos habla de la baja autocrítica que tienen los profesores, lo que hace muy difícil el efecto de la evaluación externa para lograr mejoras”, explica José de la Cruz Garrido, investigador del Centro de Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo (UDD). Acerca de la Autoevaluación, Jorge Manzi, director del centro Mide de la Universidad Católica, determina que “si usted se autoevalúa y eso es parte de un puntaje que determina su calificación global, hay un sentido muy grande para asignarse lo máximo, porque si no, los profesores pueden pensar que se están perjudicando a sí mismos. La pregunta que se debe hacer es si esa forma de autoevaluación, es la más adecuada”. Algo en lo que concuerda Facundo Díaz, subdirector ejecutivo de Elige Educar: “El problema es que mientras esta evaluación esté asociada a consecuencias, los incentivos son muy grandes para que un profesor se evalúe como destacado, eso nos parece que no tiene sentido que esté la autoevaluación”.
Si un profesor no logra aprobar más de una vez la medición deberá ser marginado del sistema municipal.
El presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, explica que “cualquier proceso que haya de evaluación, si yo quiero encontrar el elemento distorsionador, lo puedo hacer. Aquí lo que vale es el proceso completo. Toda la evidencia estructurada; portafolio, la autoevaluación, la evaluación de terceros, del par, todo eso da una totalidad. Lo que vale es que el 79% está en los niveles destacado y competente”.
La subsecretaria de Educación,  Valentina Quiroga, señaló que aún hay desafíos pendientes en la herramienta evaluadora, como las labores que desarrollan los maestros fuera del aula. “Es muy importante decir que enriquecer este instrumento, en ningún caso, significa hacer que el proceso de evaluación sea más pesado para los profesores. La idea es, justamente, ir en el sentido inverso y tratar de alivianar la carga a los profesores”, destacó Quiroga.
Mejoramiento y facultades
Para los expertos, los resultados demuestran que es necesario potenciar la formación y el perfeccionamiento docente. “Las maneras en las que los profesores pueden mejorar sus prácticas, dependen del aspecto en el que deben mejorar, si yo no sé suficiente matemática, tengo que tomar un curso, si no sé explicar los contenidos de matemáticas tengo que tomar un curso de didáctica, por ejemplo”, señala Manzi. Además de esto, también se requieren “condiciones reales para que el profesor pueda analizar, contrastar y proponer mejoras en su quehacer. Es decir, necesita tiempo real fuera del trabajo en la sala de clases”, dice Rodrigo Fuentealba, decano de la Facultad de Educación de la Universidad San Sebastián.

Judith Herrera y Carmen Paz Pemjean

Comenta aquí!

Artículo Anterior Artículo Siguiente

نموذج الاتصال