El año 2004, cuando tuvo la oportunidad de viajar a Europa por trabajo, Manuel Urra se dio cuenta que en los supermercados de allá todas las frutas y hortalizas eran deshidratadas.
“Primero estando allá empecé a generar la idea de algún día poder exportar estos productos, y segundo, siempre tuve la necesidad de ayudar a la gente que tenía sus tierras desperdiciadas, ellos ahora son los productores, porque ellos ponen el terreno y yo les paso todos los materiales para que trabajen y después les compro el producto (los tomates)”, explica.
La idea se cumplió ocho años más tarde, en la comuna de Pinto, cuando con la ayuda de Innova Bío Bío pudo financiar el 50% de su proyecto, denominado “Procesadora de tomates deshidratados orgánicos y otras hortalizas con asesoría a los agricultores que participan como productores”.
Uruguay, Brasil, Inglaterra y Europa en general son los países que se encuentran interesados en adquirir sus productos, y a algunos ya ha enviado muestras para exportaciones futuras. “Estoy trabajando con un ingeniero forestal que me está sacando la información, los flujos de caja y todos ese tema administrativo y tiene muy buenas proyecciones. Inglaterra tiene un precio muy bajo, pero compra harto”, revela entusiasmado el ingeniero agrícola de 38 años, agregando además que “en Chile siete empresas secan tomates y de esas son sólo tres empresas las que han exportado al extranjero”.
A nivel nacional restaurantes del Cajón del Maipo, en Santiago, le ha comprado sus productos.
Propiedades y proyectos
Manuel Urra explica que de las 24 variedades de plantas de tomate, eligió la más adecuada. “Yo seleccioné una que tiene más carne, más peso, mejor deshidratado”, y que al contrario de lo que se piensa, el sabor y las propiedades del tomate se mantienen. “El sabor es exquisito y yo puedo asegurar que ninguna propiedad se pierde, mi producto es muy rico en licopeno, que es una sustancia que le da el color rojo al tomate, y que previene enfermedades, y además es orgánico, o sea natural y sin preservantes”, detalla.
En cuanto al por qué deshidratar los tomates, explica que gracias a este proceso el producto tiene una mayor duración, incluso más que su competencia en el mercado.
El emprendedor cuenta que él creó su propia máquina deshidratadora de tomates a partir de un frigorífico hermético, donde se las ingenió y mezcló ventiladores para dar frío (viento de 60 km. por hora) y calor (40º a 60º de temperatura). En la cámara caben trece mil kilos de tomates y el proceso dura 15 horas.
Urra tiene claro que quiere seguir en el rubro de los deshidratados, por lo que está generando una salsa de tomates pronta a patentar con ingredientes como cebolla, orégano, maicena y chascudo (tomillo). Además en un futuro piensa vender platos caseros deshidratados listos para servir. Por mientras, quien quiera puede comprar a $6 mil el kilo de tomates deshidratados.
Fuente: La Discusión
La idea se cumplió ocho años más tarde, en la comuna de Pinto, cuando con la ayuda de Innova Bío Bío pudo financiar el 50% de su proyecto, denominado “Procesadora de tomates deshidratados orgánicos y otras hortalizas con asesoría a los agricultores que participan como productores”.
Uruguay, Brasil, Inglaterra y Europa en general son los países que se encuentran interesados en adquirir sus productos, y a algunos ya ha enviado muestras para exportaciones futuras. “Estoy trabajando con un ingeniero forestal que me está sacando la información, los flujos de caja y todos ese tema administrativo y tiene muy buenas proyecciones. Inglaterra tiene un precio muy bajo, pero compra harto”, revela entusiasmado el ingeniero agrícola de 38 años, agregando además que “en Chile siete empresas secan tomates y de esas son sólo tres empresas las que han exportado al extranjero”.
A nivel nacional restaurantes del Cajón del Maipo, en Santiago, le ha comprado sus productos.
Propiedades y proyectos
Manuel Urra explica que de las 24 variedades de plantas de tomate, eligió la más adecuada. “Yo seleccioné una que tiene más carne, más peso, mejor deshidratado”, y que al contrario de lo que se piensa, el sabor y las propiedades del tomate se mantienen. “El sabor es exquisito y yo puedo asegurar que ninguna propiedad se pierde, mi producto es muy rico en licopeno, que es una sustancia que le da el color rojo al tomate, y que previene enfermedades, y además es orgánico, o sea natural y sin preservantes”, detalla.
En cuanto al por qué deshidratar los tomates, explica que gracias a este proceso el producto tiene una mayor duración, incluso más que su competencia en el mercado.
El emprendedor cuenta que él creó su propia máquina deshidratadora de tomates a partir de un frigorífico hermético, donde se las ingenió y mezcló ventiladores para dar frío (viento de 60 km. por hora) y calor (40º a 60º de temperatura). En la cámara caben trece mil kilos de tomates y el proceso dura 15 horas.
Urra tiene claro que quiere seguir en el rubro de los deshidratados, por lo que está generando una salsa de tomates pronta a patentar con ingredientes como cebolla, orégano, maicena y chascudo (tomillo). Además en un futuro piensa vender platos caseros deshidratados listos para servir. Por mientras, quien quiera puede comprar a $6 mil el kilo de tomates deshidratados.
Fuente: La Discusión
Sr Urra, necesito comunicarme con Ud, me puede llamar al 9-8482-0750 o a contacto@alkos.cl
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