Señor Director:
Con sorpresa y profunda decepción me entero de los nombres
seleccionados por el Municipio de San Carlos para la Premiación Deportistas
Destacados 2025. Sin desmerecer en absoluto los méritos de quienes fueron
escogidos —muchos de ellos con importantes logros locales y nacionales—,
resulta imposible no preguntarse con qué criterios objetivos se tomó esta
decisión cuando dos deportistas de nuestra comuna que ya han representado a
Chile en competencias internacionales quedaron completamente fuera del
reconocimiento.
Hablo concretamente de Javiera Valenzuela, seleccionada
nacional de patinaje artístico que ha participado en más de un Campeonato
Sudamericano y Panamericano defendiendo los colores de Chile, y de la velocista
Yael Nazal, quien tras consagrarse campeona nacional escolar en los 150 metros
planos obtuvo la clasificación para representar al país en el Sudamericano
Escolar de Atletismo.
A su corta edad, ambas ya han logrado lo que muchos
deportistas sueñan toda una carrera: vestir la camiseta de Chile en torneos
continentales. Ese solo hecho las sitúa objetivamente en un nivel superior de
mérito deportivo respecto de quienes solo han competido a nivel comunal,
regional o —con todo respeto— nacional sin alcanzar selecciones chilenas.
Lo más grave y triste es que ambas deportistas tienen algo
en común: sus familias han mantenido posiciones críticas hacia la actual
administración municipal y, en al menos un caso, existen disputas legales en
curso con el municipio. ¿Casualidad? Difícil creerlo cuando precisamente ellas
—las que más alto han llevado el nombre de San Carlos en el extranjero— son las
únicas que quedan fuera de toda nominación o mención.
El deporte no tiene colores políticos. No debería tenerlos.
El esfuerzo, el talento y los resultados internacionales de nuestros jóvenes
atletas deberían ser reconocidos por encima de cualquier diferencia adulta,
venganza administrativa o cálculo electoral futuro. Cuando se utiliza una
premiación deportiva para castigar indirectamente a familias disidentes, no
solo se comete una injusticia con las deportistas: se mancilla el espíritu
mismo del deporte y se envía un mensaje nefasto a las nuevas generaciones: en
San Carlos, el mérito no siempre basta; a veces hay que tener el “color
político correcto” o no molestar al municipio.
Pido públicamente a la alcalde y al Concejo Municipal que
revisen esta decisión, que expliquen con transparencia los criterios utilizados
y que —si aún hay tiempo— reparen esta evidente exclusión. Javiera Valenzuela y
Yael Nazal merecen ser reconocidas. San Carlos merece que su premiación
deportiva sea un ejemplo de justicia y no un capítulo más de la pequeña
política local.
Atentamente
Benjamin Ibieta
Azocar
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Un vecino preocupado por el deporte y la justicia en San
Carlos.
San Carlos, diciembre 2025
