miércoles, 1 de julio de 2020

Cesantía provoca alza en la demanda de quesos y pequeños fabricantes aumentan su producción


AGRO.- (Austral Osorno).- El fenómeno se debe a que personas de distintas partes del país, luego de quedar sin trabajo se han dedicado a vender este producto y llegan a pequeñas plantas a comprar la mercadería, que es muy apetecida sobre todo en la capital.
Un considerable incremento en la demanda de queso ha obligado a fabricantes locales a aumentar su producción al doble de los volúmenes generados en los últimos años, lo cual es atribuido al notorio aumento de cesantes, quienes han visto una oportunidad en el negocio de la venta de este alimento en distintos puntos del país.

En general, el valor del litro de leche en el país ha tenido un ascenso histórico en el último tiempo, con un promedio en la Región de Los Lagos que llega a $330 litro, es decir, unos $80 más que 2019; pese a ello, los productores de queso están tratando de mantener el valor en estos meses.


Doble producción
Cuentas alegres tiene el productor de quesos artesanales Gastón Delgado, quien señaló que producto de la pandemia y la cesantía, mucha gente se dedica a la reventa de estos productos al consumidor final, por lo que además se están transformando en una gran ayuda, pasando a ser el eslabón que siempre falta en la cadena, ya que son quienes llegan al consumidor, aspecto que muchas veces le falta a las pequeñas fábricas.

«La verdad es que me ha ido muy bien, incluso mejor que otros años, hay mucha demanda de quesos y por eso he tenido que doblar mi producción y contratar gente», expresó.

Esta fábrica llamada «Quesos Don Gastón», ubicada en la comuna de Puyehue, en el sector Ñadi-Pichidamas, actualmente produce un queso mantecoso artesanal sin lactosa y bajo en sodio, el cual es muy apreciado en diferentes partes del país, como Santiago y la zona central principalmente, y Temuco, por lo que ahora la demanda obliga a pasar de los 2.000 o 2.500 kilos que antes se hacían a más de cinco mil.

En cuanto a los precios, Gastón Delgado detalló que mantienen los valores del año pasado, pese a que la leche ha subido y él no la produce, sino que la compra.

Oportunidad de negocio
Jorge Garrido, gerente del grupo comercial «Oro Blanco», que agrupa a pequeños y medianos productores lecheros de la provincia, coincidió en la buena temporada para estos emprendimientos.

Explicó que la agrupación nació hace tres años para comercializar su leche en consumo, pero que hace nueve meses comenzaron con un proyecto para dar valor agregado a su producto, por lo que llegaron a la conclusión que el queso les dejaba una mayor utilidad y era más fácil de vender.

Actualmente trabajan bajo la marca «Quesos de Vaka» y su producción promedio en un mes está entre los 800 y 900 kilos, los que se van principalmente a Santiago, todo hecho bajo un acuerdo de maquila, ya que encontraron capacidad ociosa en algunas plantas, por lo que allí hacen su producción.

Ahora, cuando la pandemia recién llegó a Chile, estos productores vieron con temor lo que se podía venir, ya que dejaron de ir a la oficina y hacer el trabajo en terreno, por lo que decidieron suspender prácticamente la producción de quesos y destinar toda su leche a plantas, pero no contaban con el fenómeno que se les vendría.

«Con el correr del tiempo empezó a surgir una demanda de quesos súper interesante, pero a la vez trágica, porque mucha gente que quedó sin trabajo y le pagaron su finiquito, recibió su seguro de cesantía o tenía sus ahorros, empezó a invertir aquello comprando quesos de la zona para llevarlos a Santiago al famoso ‘matuteo'», relató.

Así, mucha gente les empezó a comprar 10 kilos, pero el producto se vendió tan bien que luego volvían por un pedido de 50 kilos.

«Eso quiere decir que el producto llegó bien y a estas personas les fue bien igual en el negocio. Se fueron abriendo varias de esas alternativas y ahora tenemos una cantidad considerable de clientes, lo cual dice que el mercado siempre estará abierto para nuevas oportunidades», expresó Garrido.

Entrada al mercado
En estos días que cualquier negocio o nuevo emprendimiento se puede ver con temor, Claudio Sule trabaja en su lechería en el sector de Las Lumas y desde hace poco tiempo produce un queso muy diferente a los que tradicionalmente se conocen en la zona, denominado «tipo hilado», oriundo de México y el más requerido en ese país, el cual podría tener una buena demanda por sus notables características.

«Es un queso semi fresco, no muy alto en grasa y que se comercializa rápido, porque se produce un día y se vende dos días después. Es sabroso, especial para derretir, porque no arroja aceite. En México se usa mucho para los tacos, por eso es tan apetecido y por eso consideramos que es un producto que habría que introducir en Chile», señaló Claudio Sule.

Agregó que para ello se ha dedicado a investigar durante tres años para esta producción y ahora pronto comenzarán a fabricarlo para comercializarlo masivamente, pero por ahora tiene una salida artesanal, se reparte entre familiares y amigos, y se estima que su costo tendrá unos seis mil pesos el kilo.






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