Plantea que lo ideal es que los pactos se negocien entre un sindicato y el empleador,
o con grupos negociadores representativos.
Nadie tiene absolutamente claro qué parche quiere introducir el Gobierno"
"Una ley corta para la reforma laboral
es un parche y no tengo para nada claro y creo que nadie tiene
absolutamente claro qué parche quiere introducir el Gobierno".
Esa es la visión del exministro de
Hacienda y líder de Ciudadanos, Andrés Velasco, respecto de los pasos
que analiza el Ejecutivo para intentar salvar la reforma laboral, luego
de que el Tribunal Constitucional echara por tierra la titularidad de
los sindicatos para negociar, considerada como el corazón de la
iniciativa.
"No me queda para nada claro si la ley
corta tiene sentido, porque no hay ninguna ley que pueda ser contraria a
la Constitución", agrega.
Negociación representativa
Negociación representativa
Otro punto que levantó el exsecretario
de Estado, fue un duro cuestionamiento al veto del Gobierno respecto de
los pactos de adaptabilidad, que se eliminaron en un intento de
reequilibrar el proyecto. A su juicio, esta medida atenta en contra de
la inclusión de mujeres y jóvenes al mundo laboral, que son los
segmentos con menor participación y más dificultades para encontrar
trabajo.
Por lo mismo, se manifiesta a favor del
planteamiento del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, de reponer esta
instancia de negociación, pero con matices. Mientras el actual jefe de
la billetera fiscal argumenta que la idea es recuperar los pactos "solo
entre un sindicato y un empleador", Velasco considera que podría hacerse
con grupos negociadores representativos.
"Si nos tomamos en serio la idea de
pactos y partimos de la base de que en Chile en torno al 15% de los
trabajadores están en un sindicato, la pregunta es: ¿al 85% restante se
le va a dejar fuera y por secretaría se les va a negar para siempre la
posibilidad de pactar? A mí me parecería sensato que se busquen
condiciones para evitar abusos y para que esa negociación garantice
representatividad por parte de los trabajadores. Obviamente, lo ideal es
que sea con sindicatos, pero que ese sindicato o ese grupo negociador
sea representativo", argumenta.
Por Francisca Garrido P.