Con más de 55 años de historia la "Peluquería Ramis" ha pasado a ser una verdadera institución dentro de la memoria sancarlina.
Los hermanos Berlin y Zet Ramírez sin saber cómo, sin tenerlo muy claro, han pasado a ser parte de la identidad de San Carlos. Berlin hace recuerdos y reflexiona: "Tenía por entonces 18 años cuando ya estaba trabajando en la peluquería que había fundado nuestro hermano mayor... desde entonces he estado poco más de 52 años cortándole el pelo a cuatro generaciones de sancarlinos... este trabajo me gusta, es tranquilo, conozco personas de todos los tipos... le he cortado el pelo a connotados personajes, políticos de todos los colores y también a modestos trabajadores y campesinos. Aquí se ha pasado gran parte de mi vida y lo sigo disfrutando... la verdad no me he dado cuenta cómo ha pasado el tiempo".
La peluquería Ramis es producto de la inquietud del hermano mayor de la familia, un conocido peluquero en Chillán, que finalmente optó por quedarse trabajando en la vecina ciudad. Originalmente la peluquería Ramis estuvo ubicada por más de 40 años en la "Galería Manríquez", hoy por hoy está ubicada en Calle Riquelme 524.
"Cuando llegué a trabajar jamás me imaginé que iba a estar toda una vida en esto. Nunca dimensioné el paso de los años... desde que comenzamos en esto con mi hermano, han cambiado muchas cosas, las costumbres se han mudado, antes era costumbre cortarse el pelo para el dieciocho de septiembre, para el año nuevo, fechas en que nuestro trabajo era francamente agotador... hoy mucha gente va a ceremonias vestido de una manera que antes jamás lo hubieran hecho... hemos cambiado como sociedad, hemos perdido costumbres arraigadas y hermosas, como pintar cada año nuestra casa para recibir septiembre..." nos comenta Berlin.
En tanto su fiel compañero en la peluquería , su hermano menor Zet, nos dice: "El tiempo ha andado rápido, ya tengo 31 años en este oficio, me vine desde Chillán luego de trabajar por años con mi hermano Ramis en su perfumería... me vine y me quedé por más de 30 años... aquí hemos visto crecer generaciones de sancarlinos, aquí hemos visto venir a guaguas para cortarles el pelo por primera vez, luego vinieron acompañados por sus padres, comenzaron a venir solos, vinieron con sus hijos y hoy ya vienen con sus nietos, es increíble cómo ha pasado el tiempo... hemos visto crecer a muchos y siguen siendo nuestros clientes..."
Efectivamente son muchos los sancarlinos que por diversas razones están fuera de su tierra y cuando vuelven a San Carlos resulta prácticamente un rito "cortarse el pelo donde Ramis", como una buena forma de vincularse con su identidad. Son muchos los que estando al otro lado del mundo pasan a cumplir este ritual, para cortarse el pelo, para hacer recuerdos, para añorar y para volver de algún modo volver a vivir el tiempo ido.