Tras un litigio que pretende la
recuperación de la propiedad, los taxistas han perdidos ante el tribunal local,
en la Corte y solo les resta el dictamen de la Suprema
La sede gremial de los taxistas
fue comprada el año 1972 y luego de disolverse los sindicatos a nivel nacional
el año 1973, pasó a constituirse en la sede de la Asociación gremial de
Taxistas de San Carlos el 30 de agosto de 1990. Se utilizó de manera
interrumpida los primeros años y luego perdiendo fuerza la organización, se
usaba de manera esporádica.
Se arrendó para diversos eventos
y por varios años fue arrendada a la Asociación de Clubes de Huasos de la
llamada “Segunda División”, dirigida en ese tiempo por Jorge Jéldrez.
Nuevamente fue desocupada y pasó
a quedar sin uso durante largo tiempo, para luego ser cedida como bodega a
Daniel Sepúlveda Godoi, agricultor, quien la ocupó por cerca de 10 años, para
finalmente inscribirla a su nombre vía Bienes Nacionales, inscrita en el Conservador de Bienes Raices de San
Carlos (Inscripción de dominio fojas 3541, N° 2511) según nos relata Mario
Cisternas, con más de 40 años como taxista
y actual tesorero de la agrupación de taxistas de San Carlos.
Exhibiendo una serie de
documentos judiciales, el tesorero de la Asociación Gremial de Taxis de San Carlos,
Mario Cisternas denunció en nuestro medio, que un particular de nombre Daniel
Sepúlveda Godoi, “aprovechándose de la confianza depositada por parte de la
agrupación de taxistas y luego de ocupar el inmueble ubicado en calle Gazmuri
665 por cerca de 10 años, no habiendo siquiera pagado arriendo alguno durante
todo ese tiempo, inscribió la propiedad a su nombre, comprada el 07 de abril
del año 1972 por el Sindicado de Taxistas de San Carlos, bajo la gestión del
presidente de la agrupación don Agustín Jéldrez… este señor Sepúlveda sabe muy
bien que se aprovechó de nuestra confianza y también de nuestra incapacidad
para organizarnos, quitándole a los taxistas su sede gremial…” nos dice
Cisterna con visible molestia.
“Nuestra asociación de taxistas,
actualmente dirigida por don Marcos Gebrie, cuando volvió a constituirse como
tal el año 2013, se encontró con la desagradable sorpresa que Sepúlveda había enajenado
la propiedad y nos dejaba sin sede… recurrimos a los tribunales que
dictaminaron en favor de esta persona, lamentablemente no logramos demostrar
por medio de nuestro abogado Jaime Venegas, nuestra propiedad sobre el
inmueble.
En segunda instancia en la Corte
de Chillán, se volvió a dictaminar en nuestra contra. Legalmente nuestra sede
pertenece a Daniel Sepúlveda Godoi, pero él bien sabe que legítimamente es de
todos los taxistas sancarlinos, además sabe muy bien que nos traicionó” dice
Cisternas
“Nos queda como última instancia
la Corte Suprema, pero por sobre todo nos queda la condena moral y social a
esta persona por las malas prácticas usadas para quitarnos nuestra sede. Estoy
denunciando porque me da rabia ver como una propiedad que nos costó tanto
comprar, hoy pasa a manos de una persona que nos ha traicionado usurpando la
posesión de nuestra sede” señala Cisternas.
La sede gremial de los taxistas,
es conocida por la comunidad de San Carlos, principalmente porque en los
primeros años de su adquisición, fue un inmueble en donde se hacían reuniones y
se desarrollaba intensa vida gremial y social. También es conocido por que por
muchos años estuvo abandonada, principalmente porque los taxistas sancarlinos
no fueron capaz de darse una asociación que los agrupara.
