En toda ciudad, en cada pueblo,
siempre existen algunos rincones tradicionales en que sus habitantes reconocen
su propia identidad.
En los últimos 20 años, pasó de
ser un almacén tradicional con botillería, a centrar su quehacer en el pan y
sus conocidos “tradicionales chilenitos”, con una receta ancestral, que se
mantiene con el paso de los años.
Todos los días, desde muy
temprano, a las 7 de la mañana es posible encontrar los chilenitos
tradicionales, que comienzan su preparación la noche anterior: “hay que
dejarlos leudando –nos confidencia la señora Nancy- a una temperatura adecuada
desde la noche anterior, prefiero mantener la tradición de la levadura y no
utilizar otro tipo de leudante artificial, que apure el proceso… también desde
la noche anterior queda en proceso la mezcla para el merengue que los cubre…
muy temprano todos los días comenzamos a trabajar para cocinar los
chilenitos y hacer el merengue, que es un proceso largo para lograr la
consistencia ideal”.
El proceso de producción comienza
a las 5.30 de la mañana, preparando el horno, mientras se inicia el batido de
la mezcla de claras de huevo y azúcar con un lento proceso “a baño María”, para
lograr la consistencia ideal.
“Aun cuando han pasado los años y
esto lo hago todos los días, sigo disfrutando este proceso, principalmente cuando llegan los clientes, habituales y se
van disfrutando de lo que hacemos todos los días para ellos” nos dice.
“Nuestros principales clientes
son algunas dueñas de casa y los estudiantes que cada dia juntan algunas
monedas para disfrutar al mediodía de estos “dulces chilenitos”… hemos ido
ganándonos un espacio en el gusto de la gente y ellos han sabido reconocer la
calidad de lo que hacemos, por lo que resulta agradable y satisfactorio
levantarse temprano para hacerles nuestro principal producto y que nos
identifica… en lo personal voy a seguir haciendo estos dulces mientras sea
posible y la salud me acompañe, nos dice Nancy, en medio de un centenar de
chilenitos listos para ser degustados por sus tradicionales clientes.
