Fondos están
detallados en los libros de acuerdos reservados que están en poder de la
Fiscalía. En 2013, los aportes legales superaron los US$ 3 millones.
Salvo el 2011,
todos los años restantes el directorio autorizó al ex gerente general de la
compañía, Patricio Contesse González, la entrega de fondos en períodos de
elecciones municipales, parlamentarias, presidenciales (incluyendo primarias y
segunda vuelta) y a los partidos políticos en “períodos fuera de campaña
electoral”. En todos los casos, los aportes, por indicación del directorio,
eran distribuidos discrecionalmente por Contesse.
Las contribuciones
estaban regidas por la ley de Transparencia, Límite y Control del Gasto
Electoral y no han sido cuestionadas por el Servicio de Impuestos Internos
(SII) ni el Ministerio Público, que investiga pagos sin respaldos de 2009 a
2014 por US$ 11 millones.
Período 2008-2009
En los documentos
que tiene la Fiscalía, el primer acuerdo reservado relativo a financiamiento político
es de 2008. Contesse dice que “la sociedad probablemente recibirá
requerimientos de aportes por parte de los respectivos candidatos y partidos
políticos con motivo del próximo período de campaña electoral que ocurrirá en
Chile” y que esas contribuciones deben ser, según la Ley 19.884 de 2003,
“reservados”. Por esa razón la mesa entregó esa categoría a todos los acuerdo
futuros relacionados a estos aportes. El directorio acordó por unanimidad
facultar al gerente para que “coopere con el financiamiento de la campaña
electoral”, por las municipales de octubre de ese año, y estableció un monto
máximo y conjunto de US$ 1 millón. Cuatro años después, en las municipales de
2012, la cifra subió a US$ 1,7 millones.
En 2009, año de
presidenciales y parlamentarias, el directorio en su sesión número 619, fijó
hasta US$ 1,2 millones. En octubre, sin embargo, se adicionaron al monto global
otros $ 115 millones, por “nuevos requerimientos de aportes”.
Aportes a partidos
políticos
La ley 19.884
autoriza a realizar aportes a partidos políticos en períodos fuera de campaña
electoral, con carácter reservado, dice el artículo 21, para montos superiores
a las 20 UF e inferiores a las 100 UF mensuales. Deben ser públicos los pagos
superiores a las 100 UF.
El directorio de SQM
y sus filiales en el país decidieron en 2010 “contribuir al buen desarrollo del
mismo donando la cantidad de hasta 99 UF mensuales en favor de determinados
partidos políticos”. La compañía pretendía utilizar los beneficios tributarios
por donaciones efectuadas a entidades políticas, dice el acta del 31 de agosto
de 2010.
El mismo
financiamiento a los partidos, sin elecciones de por medio, volvió a repetirse en 2014. El martes 15 de
julio de 2014, Contesse vuelve a plantear al directorio que “la sociedad ya ha
recibido requerimientos de aportes por parte de determinados partidos
políticos”. El monto definido llegó ahora a “una cantidad máxima y conjunta de
500 UF mensuales -que comprende el aporte de hasta UF 99 mensuales por parte de
SQM S.A. y de algunas de sus sociedades filiales- y por un plazo de 12 meses
corridos e ininterrumpidos”. La cifra hace suponer que SQM aportaba a varios
partidos.
Cuatro reuniones en
2013
2013 fue el año de
los mayores aportes y se discutió en cuatro sesiones distintas (ver
infografía). En mayo, el directorio destinó en total, US$ 415 mil a las
primarias. Dos meses después se agregaron US$ 1,6 millones para las elecciones
de Presidente, diputados y senadores. Contesse podía distribuir entre
candidatos y partidos “de las diferentes coaliciones y en las proporciones que
estime pertinentes”. En agosto, pidió al
directorio incrementar los recursos: se le asignan otros US$ 700 mil. En
noviembre, se adiciona otro monto: $ 200 millones para la segunda vuelta que
enfrentó a Michelle Bachelet y Evelyn Matthei.
Javiera Matus /
Víctor Cofré / 06/05/2015
