En el último tiempo los circos en
San Carlos permanecen por varias semanas y esto obedece entre
otros aspectos, a que en esta ciudad no hay limitaciones para la
circulación de vehículos con altoparlantes
por lo que ya una costumbre que
casi a diario vehículos con cajas amplificadoras y altoparlantes recorran
insistentemente la ciudad.
Si bien desde año 1990 la Municipalidad de San
Carlos puso en vigencia la ordenanza
numero 8 , la cual no ha sido actualizada, resulta "letra muerta" a
la hora de controlar estos excesos, ya
que por un lado los inspectores municipales no pueden ir en contra la
autorización municipal y menos carabineros.
Esta cuestión ambiental que debería ser relevante para una
comuna que se pretende turística, tiene
su mejor expresión, en los grupos
de personas que amparadas en pseudo organizaciones religiosas llegan
habitualmente la tarde de los sábado a la plaza, que es el principal paseo de
la ciudad e instalan equipos de
amplificación alterando la tranquilidad de las familias que concurren a distraerse y relajarse bajo la agradable sombra de una bonita plaza , como la de San Carlos.
Finalmente digamos que las
fiestas oficiales y los eventos escapan
absolutamente de esta situación planteada
y la comunidad y los vecinos comprende
la realización de esta
fiestas y su música, por lo que el
reclamo es directo hacia el permanente abuso de altoparlantes de aquellos circos y discotecas que exageran con el volumen y su permanencia en
las calles de la ciudad.