Margarita
Quezada vive en el sector La Mata ,
al poniente de San Carlos, son terrenos de secano, con pocas vías de acceso a
la ciudad, un sector rural como tantos que están cerca de San Carlos. Su
historia sería la típica de una dueña de casa si no fuera por las
intervenciones en el sector de programas de PRODEMU y VISION MUNDIAL.
“Soy
productora de lana de oveja gracias a World Vision, hace unos años vinieron e
hicieron un grupo de 13 mujeres y nos reunimos acá mismo en el galpón, nos
enseñaron todo, desde esquilar hasta sacar las cuentas del negocio” nos cuenta
en su casa mientras usa una rueca eléctrica que le trajeron desde Cauquenes.
“Familiares me vieron entusiasmada con mi rueca de madera y me contaron que
había un modelo eléctrico allá en Cauquenes, me las arreglé para comprarla.
Hace el mismos trabajo mucho más rápido”.
La lana es una
fibra natural que se obtiene de ovejas, llamas, alpacas, vicuñas o conejos,
luego se lava, se arregla y se hila, con el hilo hecho puede teñirse y
finalmente ser utilizada para confeccionar tejidos.
“Hay varias
cosas que se aprenden con la práctica no mas, yo tengo 22 ovejas pero no me dan
toda la lana que requiero porque la lana después de lavada e hilada disminuye a
la mitad, por eso siempre tengo que comprarle a otras productoras para poder
hacer lo encargos que me hacen. Yo uso al año como 650 kilos de lana. Para que
se haga una idea, cada kilo de lana listo vale $10.000.- puesta en Chillán”.
Margarita y
sus vecinas reciben encargos desde el sur principalmente: “De Temuco encargan
harto, allá las ferias están llenas de productores de lana que no alcanza con
su demanda, así que muchas veces nos encargan a nosotras”. Además de esos
encargos, Margarita y su grupo entregan normalmente lana y vellón –lana sin
hilar) en el centro artesano de Paseo La Merced , al lado del Mercado de Chillán.
Y unido de lo
anterior una intervención de Prodemu hizo que en el mismo grupo se hicieran
productoras de pavos. “Nos dieron hasta un incubadora, para apartar la pava
cuando empolla. Tengo como 20 pavos cada año, se van a ir cuando llegue el
invierno”.
