Jornada de reflexión sobre el servidor público solidario en San Nicolás



¿Qué debe hacer un servidor público para que la persona que es atendida se vaya feliz con la atención prestada?..., esa  es la pregunta que se hacen en San Nicolás y es por ello, que la Municipalidad está empeñada en capacitar a sus funcionarios para que se transformen en servidores públicos, empáticos, preocupados y/o solidarios  con la necesidad de quien requiere de su ayuda.

En este contexto, se realizó una jornada de reflexión con la presencia del sacerdote José Luis Ysern, quien invitó a los cerca de 120 funcionarios presentes, a tomar conciencia, que quienes ellos atienden, no son números, ni seres anónimos, son personas con nombre, familia y dramas reales que necesitan de una atención personalizada, de  alguien que los escuche y ayude a solucionar sus problemas y que en ocasiones una simple sonrisa, el buen trato y el saber escuchar, los hace irse a sus hogares más felices.
Para esto, un buen servidor público debe basar su accionar en 4 pilares básicos, según el sacerdote: la generosidad, compasión, sinceridad y autoestima.
Generosidad, es aquel servidor que abre su corazón y sabe compartir sus emociones, lo que piensa y lo que siente, tiene buenos pensamientos y su anhelo es servir desinteresadamente, sin esperar recompensa a cambio. “La persona generosa es más feliz, y si tuviéramos funcionarios más generosos, le cambiaríamos el rostro a los servicios públicos en Chile”, expresó el relator.
Compasión, es ponerse en el lugar del otro, identificarse con la otra persona, es buscar  dar soluciones más allá de lo que dicta la norma, siendo creativo, dando más importancia a la persona que a las reglas, procurando la felicidad de quien es atendido.
Sinceridad, nos ayuda a crecer como personas, con un criterio propio que nos invita a servir a los demás. Establecer relaciones sinceras con los colegas y usuarios, aporta a crear un ambiente más humano, donde la relación se basa en el respeto entre servidores y las personas que son atendidas.
Autoestima, un funcionario solidario y con espíritu de servicio público, tiene un buen nivel de autoestima, se aprecia y valora y por lo tanto, valora a los demás. Actúa en conciencia de acuerdo a sus principios, con la premisa de que “soy feliz, porque con mi accionar, he ayudado a ser felices a los demás”.
En San Nicolás, el bienestar y la felicidad de los personas es lo más importante, por ello, el Municipio está intentando crear un cultura basada en “la ternura y la solidaridad” de los servidores hacia los usuarios, donde el “funcionario” que basa su accionar en la burocracia y el egoísmo, haciendo daño al sistema, sea erradicado definitivamente y se transforme en un servidor empático, creativo, generoso y compasivo con los demás.

Comenta aquí!

Artículo Anterior Artículo Siguiente

نموذج الاتصال