Desde alimentos frescos y
envasados hasta cosméticos ofrece el mercado local de productos naturales.
Ya sea por moda o salud, los
productos orgánicos se han ganado un espacio en la Provincia de Ñuble. Y no
sólo en el ámbito de la producción agrícola, sino que también en la venta al
detalle, ya que con el tiempo se han abierto más locales en Chillán donde el
giro apunta a la comercialización de una oferta marcada por el sello de lo natural.
El restorán Alma Ata es uno de
ellos, y además pionero en la ciudad. Aparte de los menús preparados con
ingredientes orgánicos, que cuentan con certificación IMO, se han diversificado
con la venta de hortalizas orgánicas los sábados, y productos alimenticios
envasados orgánicos, como frutas deshidratadas, granolas, pastelería, café,
leche y jugos entre muchos otros.
Nicolás Fiai, socio, revela que
el negocio siempre ha ido creciendo. “Yo diría que nuestro crecimiento anual
está en el 10%”, asevera, describiendo el tipo de clientes que los visitan.
“Nuestro público es transversal, mamás con hijos y hasta jubilados, con cierto
nivel de educación que valora lo que está comiendo”, sostiene.
Nuevos productos
El Emporio Gourmet es otro local
que ha incursionado en la tendencia. Está en pleno mercado de Chillán y cuenta
con una gran variedad de productos naturales y orgánicos, como revela Sonia
Sandoval, dueña del negocio.
“Hemos tenido un crecimiento
acorde con las nuevas líneas de productos, yo reinvierto una parte de las
ganancias en traer nueva mercadería, estoy constantemente en búsqueda de
proveedores más directos y de nuevos productos, y puedo afirmar que tengo un
crecimiento de un 30 a 35% anual, aunque hay quiebres al alza como este mes, que
ya hay productos que se agotaron pese a que yo compré pensando en el mes
completo”, detalla.
“Ha habido un crecimiento de los
clientes locales, en las nuevas líneas me han aumentado los clientes veganos y
vegetarianos, tengo productos que siempre han existido pero antes tenías que ir
hasta Las Mariposas a comprarlos. Tengo niños que traen a sus mamás por
colaciones saludables y personas preocupadas por su alimentación, que estén
haciendo dietas o con restricciones dietarias, en general quienes buscan alimentos
saludables son los que compran”, afirma.
La Canasta Nativa abrió hace un
año, y como afirma Marcos Cortes, socio de la tienda, “el crecimiento de la
tienda fue de un 40% aproximado”.
En el caso de sus clientes, “son
principalmente mujeres entre 15 y 60 años, que buscan alternativas saludables
para ellas y sus familias, padres y madres que buscan colaciones saludables
para sus hijos, personas con necesidades especiales en alimentación (celiacos,
diabéticos, intolerantes a algún alimento), vegetarianos y personas en general
que quieren hacer un real cambio en su alimentación”.
