Se trata de un hecho ciertamente inédito y que abre una serie de interrogantes sobre el futuro de la zona. Y es que mientras el Gobierno, con matices, apoya decididamente un embalse en la zona, al mismo tiempo varios helicópteros la sobrevuelan y bajan a tomar muestras de minerales.
Bajan sobre tierra hoy, ya que dentro de pocos años, ese mismo sector estará cubierto de agua. Y es ahí donde surge la interrogante: ¿es posible un embalse sobre un lugar donde eventualmente puede haber una riqueza minera?
La respuesta hasta el momento no existe. Lo único concreto es que mientras el ministro de Obras Públicas Laurence Golborne cita para marzo a una reunión a los regantes de Ñuble para acelerar los plazos de La Punilla, faenas de exploración minera siguen en la zona.
Los trabajos hasta ahora se habían realizado en el más estricto sigilo, pero la cantidad de baqueanos locales que ha trabajado en las faenas de prospección superficial derivó en que se divulgara probablemente más allá de lo que la empresas deseaban, los hallazgos que han salido a la luz.
Hasta ahora, como había informado, empresas nacionales y extranjeras habían solicitado concesiones de exploración, de las que se tenía conocimiento desde hace al menos cinco años.
Leer más: Inédita concesión de explotación minera pone interrogantes a represa La Punilla