San Carlos vive desperdicio de alimentos y la IA ofrece soluciones


En San Carlos y toda la Región de Ñuble, botar comida se ha vuelto un hábito más común de lo que se cree. Un 49,9% de los chilenos reconoce que desperdicia alimentos al menos una vez por semana, según una encuesta regional de la foodtech Cheaf.

La cifra en Chile es más alta que en México, Colombia y Argentina. Eso significa que en las cocinas de San Carlos, cada siete días, algo de lo que se compró termina en la basura.

El problema no es menor. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente calcula que cada chileno bota 88 kilos de comida al año. En total, son 1,73 millones de toneladas que se pierden anualmente en el país.

Pero el desperdicio no ocurre solo en las casas. También se pierde comida en la cosecha, el almacenamiento, el transporte, los supermercados y los restaurantes. En toda la cadena, desde el campo hasta la mesa, hay fugas que podrían evitarse.

Frente a este escenario, la inteligencia artificial empieza a jugar un rol clave. Empresas de alimentación están instalando cámaras con visión computacional en zonas de descarte para reconocer qué alimentos se tiran, en qué cantidad y cuánto valen.

Con esa información, restaurantes, casinos y hoteles pueden ajustar sus compras y porciones. Así evitan comprar de más y reducen las mermas. Estas innovaciones se presentarán entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre en la feria Espacio Food & Service en Santiago.

Otra herramienta que llega a la región son los modelos predictivos de demanda. Estos sistemas usan datos de ventas y factores como el clima o la cantidad de clientes para calcular cuánta comida se necesita realmente.

Para frutas y verduras, productos que se echan a perder rápido, esta tecnología es especialmente útil. Una mala estimación puede significar que toneladas de alimentos terminen en la basura antes de ser vendidos.

También está creciendo el upcycling o suprareciclaje, que recupera cáscaras, tallos y pulpas para convertirlos en nuevos ingredientes con valor comercial. Así, lo que antes era desecho, ahora se transforma en un producto útil.

El Ministerio del Medio Ambiente está trabajando en una Estrategia Nacional al 2040 para reducir las pérdidas. Han participado más de 330 personas y se han recogido cerca de 1.500 ideas para construir una hoja de ruta.

Para el agro de Ñuble, cada fruta u hortaliza que se pierde representa agua, suelo, fertilizantes, energía y mano de obra desperdiciados. Reducir esas pérdidas no solo cuida el planeta, sino que también mejora la eficiencia del campo.

La agricultura exportadora chilena tiene en esta lucha una oportunidad para bajar costos y sacar más provecho a cada kilo producido. La tecnología ya está disponible, y San Carlos puede ser parte del cambio.

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Puntos Clave

🔹 El 49,9% de chilenos bota comida semanalmente

🔹 Cada persona desperdicia 88 kilos de alimentos al año

🔹 Inteligencia artificial predice demanda para evitar mermas

🔹 Upcycling convierte descartes en nuevos productos comerciales

Fuente: Diario Frutícola - Tags: desperdicio de alimentos, inteligencia artificial, San Carlos, Ñuble, predicción de demanda, upcycling, sostenibilidad, agricultura chilena, economía circular, tecnología alimentaria.



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