Durante tres días, la capital regional se convirtió en el epicentro de la fiesta de la longaniza, un evento que desbordó el paseo ciudadano con familias, adultos, jóvenes y niños llegados no solo de distintas comunas de Ñuble, sino también de otras regiones del país.
Uno de los momentos más esperados fue la entrega de más de 5.000 choripanes a las familias que colmaron cada rincón de la plaza. Pero este año, la fiesta —reconocida por TasteAtlas entre los 15 mejores eventos gastronómicos del mundo— fue mucho más que comida: ofreció un verdadero viaje cultural con folclor, música popular, artesanía en cuero, lana y greda, pintura, vinos y cervezas de productores locales.
Paola González Sepúlveda, presidenta de la Asociación Gremial de Productores de Longanizas y Cecinas, resumió el sentir de los expositores: "Siento que tanto el público como nosotros, como asociación, nos sentimos satisfechos con lo que estamos viviendo en estos momentos". El ambiente lo confirmaba: la plaza iluminada, el humo de las parrillas elevándose y el sonido de las guitarras de fondo crearon la postal viva de una ciudad que celebra unidas sus raíces.
La noche de este domingo, miles de personas se congregaron una vez más en la Plaza de Armas para el cierre oficial de la Fiesta de la Longaniza. El show estuvo a cargo de Adrián y los Dados Negros, la banda chillaneja que con sus conocidos temas hizo bailar y cantar a la multitud hasta altas horas de la noche, poniendo el broche de oro a una versión histórica del evento.
La segunda noche del evento tuvo un hito: por primera vez, la fiesta fue transmitida en horario estelar por TVN. Las imágenes mostraron un espectáculo de alto nivel, con una parrilla que combinó música, humor y el cierre internacional de La Mosca, que conectó de lleno con el público. Sin embargo, la presentación del humorista Mauricio Palma tuvo una recepción irregular, lo que abrió una pregunta: ¿era el artista adecuado para ese público específico o solo un nombre atractivo para la parrilla televisiva?
Esa pregunta deja sobre la mesa un desafío para las próximas versiones. El riesgo, advierten los organizadores, es que la fiesta empiece a pensarse primero como programa de televisión y después como fiesta de Chillán. Si se construye para gustar en todo el país, puede terminar pareciéndose a cualquier otro festival regional y perder lo que la hace única: su vínculo con el producto local, el campo, los productores y la identidad de Ñuble. La televisación es positiva y probablemente seguirá creciendo, pero la pantalla debe mostrar la Fiesta de la Longaniza tal como es, y no transformarla para que encaje en la pantalla.
- 🌭 Más de 5 mil choripanes repartidos en la plaza.
- 🎵 Adrián y los Dados Negros cerraron con éxito.
- 📺 TVN transmitió por primera vez la segunda noche.
- ⚠️ Debate sobre si la fiesta pierde su esencia local.

