El agro del centro-sur enfrenta su mayor quiebre en siete décadas. IANSA anunció el fin de la contratación de remolacha para la temporada 2026/2027, afectando a productores de Maule, Ñuble y Biobío. La medida cierra una era que por más de 70 años proveyó estabilidad, financiamiento y asistencia técnica al campo chileno.
La empresa fundada en 1953 por CORFO llegó a contratar más de 50.000 hectáreas y producir sobre 3.000.000 de toneladas. Sus plantas en Los Ángeles, Llanquihue, Linares, Chillán, Rapaco y Curicó abastecieron el mercado nacional durante décadas. En la temporada 2024/2025 aún se sembraron 7.900 hectáreas con una producción de 890.000 toneladas y rendimientos superiores a 110 toneladas por hectárea.
IANSA justificó su decisión en los bajos precios mundiales del azúcar, la sobreoferta de Brasil, India y Tailandia, y los costos volátiles de producción. El consumo aparente de azúcar en Chile cayó 5 kilos per cápita en cinco años, una baja del 15%. Las plantas de Chillán y San Carlos dejarán de procesar remolacha para trabajar con azúcar cruda importada.
El nuevo controlador de IANSA, el trader global Hartree, adquirió la empresa tras comprar ED&F Man Commodities. Su foco es la escala y gestión de riesgo internacional. El desarrollo agrícola local no forma parte de su estrategia.
El escenario se agrava por la inestabilidad geopolítica global. Los ataques de la administración Trump e Israel a Irán dispararon el precio del petróleo Brent y la urea desde febrero de 2026. El estrecho de Ormuz —por donde circula el 20% del crudo global, el 25% del gas natural y el 30% de los fertilizantes nitrogenados— enfrenta crecientes obstáculos logísticos.
Los mercados de granos tampoco dan respiro. Según el reporte del USDA de mayo de 2026, la producción mundial de trigo para 2026/2027 bajará a 819,1 millones de toneladas, mientras el consumo se estima en 823,2 millones. Los stocks finales caerán a 275,2 millones de toneladas. El maíz reducirá sus existencias un 7% y la avena global caerá un 10% por mermas en Europa, Canadá, Rusia y Australia.
En el mercado doméstico, el trigo permanece en silencio postcosecha sin ofertas que atraigan el grano guardado. Los precios fluctúan entre $290 y $300 por kilo para el trigo fuerte en Santiago y entre $270 y $280 para el intermedio. El maíz nacional está más dinámico con un 70% cosechado y precios de $235 por kilo en Melipilla. La avena local enfrenta alta disponibilidad y bajo interés exportador, con cierres de plantas y precios de $225 por kilo en La Araucanía.
La Sociedad Nacional de Agricultura advierte que el rubro remolachero no desaparece por falta de capacidad productiva. Chile posee alto nivel tecnológico y agricultores eficientes con conocimiento acumulado. La SNA llama a coordinar esfuerzos entre productores, gremios, Gobierno, banca y agroindustria para evaluar alternativas como trigos, maíz, raps u hortalizas que eviten el abandono rural.
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Puntos Clave
- 🌱 IANSA suspende contratos de remolacha para temporada 2026/2027
- 📉 Consumo de azúcar en Chile cayó 15% en cinco años
- ⛽ Alza del petróleo y urea encarece los insumos agrícolas
- 🌾 SNA llama a buscar cultivos alternativos para evitar abandono rural
Fuente: Boletín de Cereales SNA / Consorcio Agrícola del Sur, mayo 2026. Tags: IANSA, remolacha, centro-sur, Ñuble, Maule, Biobío, cereales, SNA, crisis agrícola, insumos agrícolas
