Los conflictos en Medio Oriente están tensionando el mercado mundial de fertilizantes. Daniela Acuña, directora (S) de Odepa, advierte que las interrupciones en el estrecho de Ormuz y las tensiones en el gas natural —insumo clave para producir amoníaco y urea— están presionando los precios. Según reportes especializados, los fertilizantes nitrogenados acusan alzas entre 25% y 35%, mientras que los fosfatados ajustan de forma más gradual.
Crisis de fertilizantes por geopolítica
La cadena de suministro global está bajo presión. La crisis entre Rusia y Ucrania ya había apretado la oferta internacional, y ahora los conflictos en Medio Oriente agravan la situación. Acuña explica que "eventuales disrupciones en la logística del petróleo pueden encarecer el transporte de insumos importados, como los fertilizantes". Esto introduce volatilidad en los precios y mayor incertidumbre en la planificación agrícola.
Impacto directo en costos
En cultivos como cereales, un aumento de 20% en fertilizantes nitrogenados puede significar incrementos de costos entre 2% y 6%, detalla la autoridad de Odepa. El golpe no es uniforme: depende del tipo de cultivo, la intensidad de uso de insumos y las características productivas de cada zona. Para los agricultores, esto se traduce en replantear presupuestos y buscar optimizar cada peso invertido en insumos.
Cuatro estrategias técnicas para enfrentar la crisis
José Ignacio Covarrubias, ingeniero agrónomo especialista en nutrición vegetal, entrega directrices concretas. Primero, calcular dosis basándose en la demanda real del huerto y la extracción de fruta. Segundo, parcializar las aplicaciones durante la temporada, aumentando gradualmente conforme los frutales se desarrollan. Tercero, elegir fuentes de fertilizantes menos propensas a pérdidas por lixiviación. Cuarto, concentrar el fertilizante en el bulbo de raíces aplicándolo en el último tercio del riego.
El compost y guanos ofrecen nutrientes, pero su composición varía según la materia prima. Covarrubias advierte que solo 2-3% del nitrógeno en materia orgánica se mineraliza en una temporada. Aun así, en suelos de la zona central hay potasio e microelementos como hierro, manganeso, zinc y cobre en cantidad suficiente. Conocer el suelo, hacer análisis nutricionales y ajustar temporalmente los aportes puede aliviar costos sin comprometer productividad.
Una oportunidad para mejorar
Pese a la dificultad, Covarrubias ve una ventana: desarrollar modelos precisos que muestren cuándo y cuánto nutriente libera la materia orgánica durante la temporada. "El escenario actual no es alentador, pero representa una oportunidad para aprender y optimizar los manejos", concluye el especialista. Para productores de Ñuble y la zona central, esto significa que la crisis puede ser punto de partida para prácticas más eficientes y sostenibles.
Claves
- ⚡ Alza: Nitrogenados suben 25-35% por Medio Oriente
- 💰 Impacto: Cereales: aumento de 2-6% en costos
- 🌾 Estrategias: Parcializar dosis y optimizar riego
- 🌱 Alternativas: Materia orgánica y análisis de suelo
Fuente: Reporte Agrícola
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Tags: fertilizantes, odepa, daniela acuña, crisis agrícola, costos de producción, ñuble, agricultura sustentable, nutrición vegetal
