Orlando Ira Ira, presidente del comité, explicó la situación a La Tribuna. Dos episodios de lluvia y tormentas afectaron la cordillera. El quillay se arruina en plena floración. Esto impide obtener miel de calidad adecuada.
"Si le cae lluvia al quillay florecido, baja toda la producción", señaló Ira Ira. En su sector llovió dos veces justo en época clave. Las tormentas eléctricas complicaron aún más todo. El daño fue inevitable.
Los apicultores hacen lo posible por preparar colmenas fuertes. Usan reinas nuevas y tratamientos sanitarios al día. Forman familias bien estructuradas para la mielada. Pero no controlan fenómenos naturales como la lluvia.
Santa Bárbara produce miel de manzanilla y floral además de quillay. La floración se atrasó por el frío persistente. Ahora viajan a cordillera alta por miel de avellana. El frío complica esta alternativa también.
"Chaqueta amarilla y escasez de polen estancan todo", advierte Ira Ira. Este año evitaron incendios forestales grandes. La lluvia y frío bastaron para perjudicar. Productores piden atención urgente.
La región observa con preocupación el sector apícola. Revisa más sobre desafíos climáticos rurales en nuestro sitio.
Fuente: La Tribuna
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