Rosa Amelia Díaz Vásquez, de 63 años, mantiene vivo su Huerto Rosita en El Garretón, Nogales, pese a sequía y ventas masivas de predios. Heredó la tierra de su padre y empezó en 2004 con un crédito de tres millones en paltos. Heladas y escasez hídrica la golpearon duro, pero perseveró. En San Carlos, Ñuble, su historia motiva a familias agrícolas. ¿Clave para resistir aquí?. Visita www.sancarlosonline.cl por más relatos rurales.
Con su esposo e hijos, revivió una hectárea pese a cortar la mitad de árboles por daños. Hoy produce paltas (4.000 kg/año), papas, cebollas, porotos, choclos, lechugas y más, vendiendo directo o a intermediarios. Profundizó pozos y compró derechos de agua de terceros. "El agua es primordial, sin ella nada", dice. En Ñuble, donde la sequía aprieta, su modelo familiar resuena fuerte.
Trabaja sin empleados fijos, con ayuda de hijos y vecinos. Apuesta por orgánico, aunque algunos ven caro su producto. "Sé lo que entrego", afirma. En zonas rurales en declive, ella produce activamente. Su consejo: "No rendirse, insistir pese a adversidades".
- 🌱 Inicio duro: Crédito 2004, helada destruye paltos.
- 💧 Batalla agua: Pozos profundos, derechos comprados.
- 🥔 Producción actual: 9.000 kg/año hortalizas + paltas.
- 👨🌾 Modelo familiar: Ayuda mutua, orgánico valorado.
Rosa inspira a no vender ante crisis hídricas. En Ñuble, su arraigo alienta a jóvenes agricultores. Ojalá más sigan su ejemplo para un campo vivo. Sigue estas historias en www.sancarlosonline.cl.
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