Pastoreo solar: energía limpia y ganadería conviven en un mismo escenario


La integración de rebaños de ovejas en parques fotovoltaicos emerge en Chile como una alternativa productiva y sostenible, que combina generación de energía renovable con actividad agrícola, fortaleciendo la economía rural y el cuidado del ecosistema.

En un escenario donde la transición energética avanza con fuerza en Chile, nuevas prácticas comienzan a ganar espacio en el mundo agrícola. Una de ellas es el pastoreo solar, un modelo que permite compatibilizar la producción de energía fotovoltaica con el uso ganadero del suelo, mediante el pastoreo de ovejas en parques solares.

Este enfoque promueve un uso dual del territorio, donde la instalación de paneles solares no excluye la actividad agrícola, sino que la integra. Así, los proyectos fotovoltaicos se transforman en espacios productivos que aportan al desarrollo local, la sostenibilidad ambiental y la preservación de la biodiversidad, especialmente en zonas rurales del centro y norte del país.

Impulso a la economía rural

Uno de los principales beneficios del pastoreo solar es su aporte a la economía rural. Para los ganaderos locales, representa una fuente de ingresos complementaria y de largo plazo, asociada al manejo y mantención de los rebaños al interior de las plantas solares durante toda la vida útil del proyecto, la cual puede alcanzar hasta 30 años. Esta alternativa contribuye a enfrentar el abandono progresivo del campo y a fortalecer el vínculo de las comunidades con su territorio.

Desde el punto de vista ambiental, el pastoreo ovino cumple un rol clave en el manejo sostenible de la vegetación. Los animales controlan de forma natural el crecimiento del pasto, reducen la presencia de especies invasoras y favorecen el desarrollo de flora nativa. Además, se evita el uso de maquinaria y productos químicos, disminuyendo costos y el impacto ambiental de estas labores.

Bienestar animal y adaptación climática

El modelo también genera beneficios en términos de bienestar animal. Los paneles fotovoltaicos crean zonas de sombra que protegen a los animales del calor extremo, cada vez más frecuente en distintas zonas de Chile, además de ofrecer resguardo frente a lluvias y vientos.

El pastoreo solar contribuye además a mejorar la productividad del suelo y a la captación de carbono. Mediante un sistema de pastoreo rotativo, la vegetación cuenta con períodos de descanso que permiten su regeneración, fortaleciendo los sistemas radiculares y favoreciendo la polinización. El aporte de abono natural mejora la fertilidad del suelo y contribuye a la fijación de carbono atmosférico, un elemento clave en la mitigación del cambio climático.

Una oportunidad para el agro chileno

De esta manera, el pastoreo solar se posiciona como una práctica con alto potencial para Chile, capaz de integrar energía renovable, ganadería y sostenibilidad en un mismo territorio, abriendo nuevas oportunidades para el sector agrícola en el contexto de la transición energética.

Fuente: reporteagricola.cl

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