Tres mitos sobre el voto blanco y el voto nulo


A pocos días de las Elecciones Presidenciales y Parlamentarias 2025, conviene aclarar algunos mitos que, en cada proceso, circulan entre el electorado.

Con la cercanía de las Elecciones Presidenciales y Parlamentarias de 2025, es fundamental que los ciudadanos acudan a las urnas con información clara y veraz. En este contexto, resurgen una serie de creencias erróneas sobre el efecto y significado del voto blanco y el voto nulo, que pueden generar confusión en el electorado.

A continuación, se aclaran tres de los mitos más comunes sobre este tema, basándose en la Ley sobre Votaciones Populares y Escrutinios (N.º 18.700).

Mito 1: “Votar blanco se suma a la primera mayoría”

Falso. Es una creencia extendida que los votos blancos podrían ser asignados al candidato o pacto que obtenga la mayor cantidad de sufragios. Sin embargo, esto no tiene sustento legal. Tanto los votos nulos como los blancos se consideran votos inválidos y, por lo tanto, son excluidos del cómputo de los votos válidos.

La ley es explícita al señalar que “los porcentajes de votación del candidato, partido, subpacto si corresponde y pacto o lista se calcularán sobre el total de votos válidos, excluyendo votos nulos y blancos”. En consecuencia, ninguno de estos votos influye directamente en el porcentaje que obtiene cada candidatura.

Mito 2: “Rayar el voto hace que sea nulo”

Falso. Uno de los mitos más populares es que realizar dibujos, garabatos o leyendas en la cédula automáticamente la invalida. La realidad es que la única causa para que un voto sea declarado nulo es que no sea posible determinar una preferencia única y clara.

Según el Artículo 77 de la ley electoral, “serán nulas y no se escrutarán las cédulas en que aparezca marcada más de una preferencia, contengan o no en forma adicional leyendas, otras marcas o señas gráficas”. Esto significa que si un votor marca una sola opción, su voto será válido, incluso si la papeleta incluye otras marcas o escritos. El voto solo se anula si hay más de una preferencia marcada.

Mito 3: “El voto nulo y el voto blanco simbolizan lo mismo”

Falso. Si bien en el resultado concreto de la elección ambos tienen el mismo efecto (no son asignados a ninguna candidatura y no se cuentan como voto válido), a nivel simbólico suelen tener interpretaciones diferentes.

  • Voto Blanco: Se produce cuando el elector entrega una papeleta sin marcar ninguna preferencia. Suele interpretarse como una señal de aquiescencia con el sistema electoral y el proceso democrático, pero de descontento o indiferencia hacia las opciones particulares que se presentan en esa elección.

  • Voto Nulo: Ocurre cuando la papeleta es marcada incorrectamente (más de una opción) o alterada de tal forma que no expresa una voluntad clara. Generalmente se lee como un gesto de protesta más activo, que puede expresar un rechazo al sistema en su conjunto, a los candidatos o a las reglas del juego.

Conocer estas diferencias es crucial para que cada ciudadano pueda ejercer su derecho al voto de manera informada y consciente, comprendiendo el real impacto y significado de su decisión en las urnas.

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