martes, 28 de julio de 2020

Emprendedoras utilizan internet para expandir sus negocios

A finales de junio, 12 mujeres de la provincia de Punilla participaron en la Ruta Digital PRODEMU, única con enfoque de género y en la cual las emprendedoras adquirieron competencias básicas e intermedias en el uso de tecnología, lo que les permite hoy comercializar por internet.
La directora regional de la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer, María Cecilia Varas Benavente, recalcó que “la Fundación PRODEMU ha estado implementando muchas iniciativas, por lo que estamos tremendamente satisfechas por el trabajo realizado por el equipo regional porque ya las mujeres de nuestra Ruta Digital están vendiendo y ganando sus recursos para paliar un poco lo que estamos viviendo con esta pandemia”.

Es el caso de Maritza Labrín Vásquez (45), de Motupin, comuna de San Carlos, quien teniendo un gran talento para tejer jamás pensó que gracias a los palillos y las lanas podría comenzar un negocio de éxito. 

“Antes yo tejía para regalar y para las personas de mi casa, pero no para vender. Participar en la Ruta Digital me hizo cambiar de opinión y gracias a la invitación que me hizo PRODEMU hoy puedo emprender en algo y así generar mis propios recursos”, comenta Maritza.

En el Instagram “El tejemaneje de Maritza” esta emprendedora ofrece sus creaciones, que son ideales para la época invernal, porque se pueden encontrar gorros, bufandas, turbantes, entre otras piezas de lana.

Otra emprendedora que se unió a las redes sociales para comercializar sus productos es Karina Ibáñez Merino (31), de San Fernando Zemita, Ñiquén. Ella se dedica a elaborar mermeladas y conservas. 

“Desde que creé el Facebook Mermeladas Kary ya tengo 587 amigos y me han pedido mermeladas de todas partes de Chile, me encargan y me piden que se las envíe. Cuando son pedidos de lejos me complico por esto de la pandemia, pero he vendido y entregado a quienes están cerca”, relata Karina.

Marisol Meriño Fuentes, de 52 años, también de Ñiquén, se dedica hace un par de meses-al igual que Karina- a la elaboración de mermeladas caseras. En abril “había comenzado e iba mandar mermeladas para Santiago, pero por la pandemia no se pudo. Pasando la pandemia me voy a dedicar 100% a esto y voy a utilizar todo lo aprendido en el curso”, dijo.

Por ahora, solo vende en pequeñas cantidades a través del Facebook Las mermeladas de Marisol. 
Todas las emprendedoras recalcan que el taller les ayudó a utilizar las redes sociales como herramienta de venta. “Aprendí a manejar las redes sociales y a buscar información porque a través de internet hay muchas oportunidades para vender y aprender. A veces, una se queda solo con las llamadas telefónicas y el whatsapp y desconoce que hay todo un mundo digital”, agregó Maritza.



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