LOCAL .- By Mario San Martin Enero 08, 2019 Extrañeza ha causado las declaraciones de la dirigente de los regantes, Margarita Letelier que ha sugerido que el proyecto del mega embalse hidroeléctrico Punilla podría ser vendido a otra empresa, en medio de una crisis que, lejos de terminar, recién parece comenzar.
Para nadie es un misterio la crisis económica que enfrenta Astaldi, la concesionaria del Punilla, pero más allá de ello está el hecho de que cada día se confirma que la acción de desalojo, antes de haberse cumplido el plan social, resultó un fiasco que le está por explotar a las autoridades regionales.
Hoy la situación está en medio de juicios en Tribunales y se acaba de presentar una millonaria demanda por daños ante el Tercer Tribual Ambiental "Tomás Iván Labrín Villalobos y otros con Sociedad Concesionaria Aguas de Punilla S.A ".
Si las bases de licitación de este megaproyecto hidroeléctrico señala las etapas en que el proyecto puede ser vendido a otro concesionario, que no es claramente en esta etapa y hoy existen a lo menos cuatro juicios en curso debido al violeto desalojo e inmediata demolición de siete viviendas, resulta ilógico pensar en que la solución sea vender el proyecto como lo propone la dirigente Margarita Letelier.
Si bien los parlamentarios oficialistas se han cuadrado con los regantes, es importante que nuestros legisladores gestionen la intervención urgente del gobierno para esclarecer los hechos e individualizar responsables .
Es impensable pretender continuar como si nada y pretender pasar por sobre la serie de inconsistencias que cada día están quedando en evidencia sobre este millonario proyecto hidroeléctrico.
Por lo anterior es que resulta llamativo además, que la Junta de Vigilancia del Río Ñuble esté desariollando una campaña publicitaria "#mesumoalpunilla" en medio de una crisis.
Como es sabido ante dos Tribunales de Chillán se llevan adelante los procesos expropiatorio y en los últimos días, dentro de plazo, se han presentado en los Juzgados 1° y2°, sendos expedientes de reclamación por las tasaciones que también tendrían irregularidades a juicio de sus propietarios de la zona del Punilla.
También está en curso una querella, criminal por el desalojo de familias el pasado 22 de noviembre y donde los querellantes han señalado que, en dos casos, se demolieron dos viviendas que no estaban consideradas en el desalojo, de ser así se suma un nuevo antecedente que vendrá a corroborar que el proceso de licitación del proyecto hidroeléctrico Punilla tendría una serie de situaciones irregulares e ilegales.
Cada día se ha hace más necesaria la presencia de un interventor en este caso.
