Diablos Rojos, se medirán el domingo a las 16 horas, ante los metropolitanos, rival directo en la parte baja.
Luego de dos días de descanso por Fiestas Patrias, los chillanejos volvieron este martes a las prácticas en Paso Alejo, con la finalidad de preparar el encuentro con Barnechea en el Nelson Oyarzún, choque vital para los dirigidos de German Cavalieri. Lo anterior, considerando la cercanía de ambos rivales en la tabla de posiciones, y que en las próximas dos fechas, el Rojo se medirá ante otros dos elencos de los denominados "rivales directos", para no descender.
Los chillanejos se encuentran actualmente en la décimo segunda posición con 25 unidades, superando a Barnechea que se ubica un lugar más atrás por dos puntos. Por ello, es vital ganar para dejar la parte baja, y de paso poder meterse a la liguilla por ascender a la Primera División, donde se encuentra a seis puntos Rangers, el último elenco que estaría clasificando al mini torneo.
Junto al tema numérico, una victoria ante el cuadro metropolitano sería importantísimo desde el punto de vista anímico. Primero, porque en este torneo, Ñublense no ha podido hacerse fuerte en el Nelson Oyarzún. De los 33 puntos en disputa solo han obtenido 18, cosechando tres caídas.
Y en segundo término, tomando en cuenta que necesita llegar fortalecido desde el punto de vista anímico, pues luego del choque del domingo frente a Barnechea, los dirigidos de German Cavalieri deberán verse las caras con otros rivales directos. El 29 de septiembre deberá viajar a Melipilla, para medirse con el elenco local (actualmente lo supera por tres unidades). Y en la fecha posterior, el 6 de octubre, deberá recibir en el Bicentenario Nelson Oyarzún, al colista del certamen, San Macos de Arica, elenco al que hasta el momento supera por cinco unidades. Como se ve, tres fechas vitales para el futuro del Rojo en el torneo.