En un foco de inseguridad se ha transformado los "cajones de hormigón armado" que están instalados en calle General Venegas a un costado del estero Navotavo.
Estas moles de cemento sirven como lugar para que indigentes pernocten y beban alcohol, también ha habido asaltos en el lugar y el público lleva meses reclamando tal situación.
Regularmente en el programa matinal de Radio Onda, emisora cuyos estudios están cercanos al lugar del problema, el locutor Carlos Pardo ha recibido denuncias de vecinas que deben obligadamente transitar por el lugar y que han sido víctimas de asedio por parte de sujetos que permanecen allí entre esas moles de cemento.
Estos cajones de cemento de grandes dimensiones, permanecen allí luego que el municipio primero los comprara y luego se viera obligado posponer su idea de construir con ellos un puente, dado que no había solicitado los permisos correspondientes.
Hasta el día de ayer la situación sigue siendo un riesgo para los vecinos que transitan por el lugar.
Este caso es similar a lo que ocurre por años en calle Vicuña Mackenna. Primero se pintó y pavimentó una ciclovía y después se analizó que no había proyecto para trasladar los postes del tendido eléctrico, los árboles que están al medio de la ciclovía y no se había terminado por expropiar en otros tramos los antejardines a utilizar. Hasta el día de hoy ese "monumento " a la improvisación sigue estando en uno de los ingreso de la ciudad.