Culminó la temporada de cosecha de achicoria 2015-16 y hay satisfacción en Beneo Orafti,
según expresó el gerente agronómico
Peter Guhl, ya que se logró aumentar el promedio de rendimiento a las
55,1 toneladas por hectárea, que es el mejor logro en los 10 años desde
que se inició en Chile este cultivo industrial, en la temporada 2005-06.
El rubro se ha impuesto en la zona, a
pesar que en su corta vida, donde ha tenido que soportar climas
inusuales, con primaveras secas e inviernos con lluvias concentradas,
además de una de las sequías más acentuadas de los últimos 50 años.
Junto con el fin de temporada se trabaja
contra el tiempo en la negociación de los valores para la temporada
entrante, donde se espera lograr un acuerdo la próxima semana, a pesar
que las posiciones entre los agricultores y la industria aún muestran
fuertes diferencias.
Mientras los productores organizados,
este año representados por Alfredo Wahling y Luis Bocaz -en el caso de
Ñuble- están pidiendo $45.750 por tonelada, la última oferta de la firma
es de $39.500, y el argumento de los ejecutivos de la industria es que
los costos del cultivo han disminuido.
El apuro por terminar la negociación es
que la plana mayor agronómica debe partir a una gira que abarcará
Alemania, Bélgica, Holanda y Gran Bretaña, para analizar en forma
especial temas técnicos relacionados con malezas en el cultivo.
Para el miércoles a las 10.30 AM se ha
organizado una reunión de los productores para analizar la oferta de la
industria, donde se espera acercar las posturas. En los negociadores se
ve mejor disposición que la que se apreció el año pasado, en que se
finalizó sin acuerdo.
Según explicó Peter Guhl, para la
negociación se usan aspectos objetivos como tabla de costos, IPC, cambio
del dólar y valor de mano de obra, entre otras variables. De acuerdo a
los cálculos de Beneo Orafti, el costo del cultivo equivale a 36
toneladas de achicoria por hectárea -a las que si se quiere hacer el
cálculo con arriendo se agregan otras 7,2- y dependiendo del rendimiento
el negocio se hace más o menos interesante.
Guhl agrega que esta temporada hubo un
solo caso de productor con 74 toneladas. Hay un 20% de achicorieros más
avezados que se mueven entre las 60 y 65 toneladas, en tanto que el
promedio es 55,1. Para esta temporada se espera mantener una superficie
de 2.800 hectáreas contratadas y para la temporada siguiente aumentar a 3
mil.
Respecto a cultivos propios, de la
empresa, Guhl comentó que están trabajando con 56 hectáreas de
achicoria, lo que les permite llevar un pulso real de los costos del
cultivo. No descarta que a futuro se pueda ampliar la superficie de
cultivo propio, dependiendo del interés que muestren los productores por
cumplir con las metas de la planta industrial.
Además de contar con un precio prefijado
antes de la siembra, existen otras ventajas en esta agricultura de
contrato, como línea de crédito conveniente, además de siembra gratis y
cosecha y transporte con valores fijos.
65 productores de Ñuble
En este rubro en la actualidad trabajan 115 productores, de los cuales 65 corresponden a Ñuble. Guhl agrega que los estudios indican que el cultivo, además de requerir suelos sin piedras y profundos, ha dado mejores resultados utilizando riego tecnificado de pivote o carrete.
Consultado uno de los dirigentes de Ñuble, Luis Bocaz, sobre su opinión de la negociación de este año, comentó que no habrá pronunciamientos hasta la asamblea del miércoles.
Una de las novedades de la temporada venidera, según informa Peter Guhl, será que toda la superficie contratada será monitoreada vía satélite, en una marcha hacia la agricultura de precisión. Esta tecnología permite a través de filtros especiales, determinar el desarrollo de los cultivos, la humedad del suelo, las deficiencias de abono en lugares específicos de los potreros y otra información, que permite mejor utilización de todos los recursos.
La última gran inversión en la parte industrial fue en la caldera del complejo industrial, lo que dejó a la planta habilitada para crecer en superficie de cultivo si se requiere.
En este rubro en la actualidad trabajan 115 productores, de los cuales 65 corresponden a Ñuble. Guhl agrega que los estudios indican que el cultivo, además de requerir suelos sin piedras y profundos, ha dado mejores resultados utilizando riego tecnificado de pivote o carrete.
Consultado uno de los dirigentes de Ñuble, Luis Bocaz, sobre su opinión de la negociación de este año, comentó que no habrá pronunciamientos hasta la asamblea del miércoles.
Una de las novedades de la temporada venidera, según informa Peter Guhl, será que toda la superficie contratada será monitoreada vía satélite, en una marcha hacia la agricultura de precisión. Esta tecnología permite a través de filtros especiales, determinar el desarrollo de los cultivos, la humedad del suelo, las deficiencias de abono en lugares específicos de los potreros y otra información, que permite mejor utilización de todos los recursos.
La última gran inversión en la parte industrial fue en la caldera del complejo industrial, lo que dejó a la planta habilitada para crecer en superficie de cultivo si se requiere.
Inulina
Respecto a la competencia en la producción de inulina y oligofructosa -fibra alimentaria que se adiciona a ciertos productos para darles propiedades saludables, como una mejor digestión, calcificación de los huesos y reemplazante de azúcar, pero sin calorías- el ejecutivo comentó que el tema se ha estabilizado en el mundo y que Beneo Orafti continua liderando.
Respecto a la competencia en la producción de inulina y oligofructosa -fibra alimentaria que se adiciona a ciertos productos para darles propiedades saludables, como una mejor digestión, calcificación de los huesos y reemplazante de azúcar, pero sin calorías- el ejecutivo comentó que el tema se ha estabilizado en el mundo y que Beneo Orafti continua liderando.
En el aspecto industrial están buscando
nuevas propiedades saludables en formulaciones del producto final.
También dijo que hay posibilidades de que se reprocese material de las
plantas de Europa, en la zona.
Guhl comenta que uno de los valores
agregados de la inulina de Beneo Orafti es que la firma cumple con
estándares medioambientales, laborales, más allá de las exigencias
locales. La firma garantiza además que no utiliza material genéticamente
modificado, que sus productos son trazados y procesados con medidas de
alta seguridad alimentaria. Entre las novedades en este aspecto se está
implementando un sistema de medición de posibles trazas en las aguas que
se utilizan en los procesos.
En este mismo sentido, se están
adaptando cosechadoras que actúen con más profundidad de acción, a fin
de evitar el rebrote, que es uno de los problemas que se ha detectado en
este rubro, que utiliza una profundidad de suelo poco habitual en los
cultivos anuales.
fuente:ladiscusion.cl