Planteó que se deben crear productos innovadores, con identidad, y transmitan una experiencia.
Para que la oferta turística de los destinos de Ñuble sea competitiva, existe coincidencia en que debe ser especializada, diversa, de calidad y sustentable, con experiencias turísticas que pongan en valor aspectos que la hacen única, con creatividad e innovación.
Para fomentar ese enfoque, y en el marco del Programa FNDR Gestión Turística Local que ejecuta Sernatur Bío Bío en 30 comunas de la Región, nueve de ellas en Ñuble (San Carlos, Coelemu, Chillán, Ninhue, Pinto, San Fabián, Bulnes, Cobquecura y Quillón), en septiembre se comenzó un programa de capacitaciones orientadas a empresarios del rubro, para mejorar la comercialización turística, a cargo del consultor Pablo Ramírez Morales (43), máster en Gestión Turística.
"Queremos sensibilizar a los asistentes sobre la oportunidad de desarrollar proyectos turísticos que tengan una identidad, una innovación y, por sobre todo, que también transmitan una experiencia al visitante", explicó.
"Cuando digo identidad, me refiero a que se rescaten los elementos locales de cada una de las comunidades y también se pueda, en cierta medida, revitalizar esos elementos que han estado perdidos, pero más que con una gran inversión, con innovación y creatividad. Por ejemplo, en el caso de Bulnes, la ciudad de las camelias, un empresario planteó que ninguno de los alojamientos de la comuna cuenta con jabones con esencia de esta flor, o preparaciones de comida que tengan decoración con camelias. Se le llama la ciudad de las camelias, pero no hay elementos experienciales turísticos que permitan promover a este destino como un lugar turístico. Las camelias están en las calles, en los jardines de las casas, pero no están transformadas en una experiencia", sostuvo el profesional.
En ese sentido, planteó que "no es un rescate de tradiciones, de cultura, de folclor, ése no es un tema que estamos abordando, es más bien elementos que están presentes hoy en día dentro del desarrollo de un destino y cómo eso se podría, a través de la creatividad, de la innovación, del emprendimiento, transformar en un producto o servicio turístico. Por ejemplo, yo le preguntaba a la gente en el mercado de Chillán, cuál era el plato típico, y me decían longanizas con porotos, pero eso yo lo puedo comer de Arica a Punta Arenas, a diferencia de lo que ocurre con Chiloé, donde el plato típico es el curanto, que se hace en Chiloé y se exportó a las demás ciudades, pero ¿cuál es el elemento típico que hay acá? Tienen la longaniza, los embutidos, pero no han transformado eso en una experiencia única. Es más, en muchos restoranes del mercado su decoración no corresponde a la identidad del lugar, entonces, todos esos elementos hay que ir transformándolos e ir generando una experiencia".
Experiencia
Experiencia
Ramírez aseveró que "la experiencia es una memorización de una vivencia en un determinado periodo de la vida. Eso tiene que ver con una serie de actividades que el turista vivió en el lugar donde fue, es decir, mirar solo el paisaje, porque es bonito, ya no es un atractivo turístico; el turista quiere mirar ese paisaje, pero también que haya una actividad asociada a ese paisaje, entonces, por ejemplo, si yo veo una laguna, hace 20 años yo le sacaba una fotografía y hacía una postal, hoy el turista dice 'gracias por haberme traído, pero ahora ¿qué hacemos acá para vivir una experiencia? ¿Hacemos kayak, vamos a pescar, a nadar? Porque la laguna en sí, es muy linda, pero yo quiero actividades, quiero un producto turístico, vivir una experiencia".
El experto comentó que el turista hoy es más exigente respecto de los destinos: "antes, el turista buscaba las vacaciones para descansar, hoy busca aprender, descubrir, ver todo lo que vio en la televisión durante un año, y experimentar ese lugar, una fiesta costumbrista, por ejemplo. Yo le preguntaba a la gente de Pinto, cuál es la actividad típica, y muchos me mencionaron el esquí, y a eso hay que darle una identidad única y definir como experiencia, porque de lo contrario, si es por esquiar, hay esquí desde Portillo hasta Punta Arenas. Lo que buscan nuestros talleres es generar en los asistentes la capacidad de ver un emprendimiento y no un endeudamiento, la posibilidad de crear con lo que tienen a la mano, una experiencia única, que se puede hacer juntándose con el vecino, postulando a un fondo concursable. Porque se puede innovar sin necesidad de hacer fuertes inversiones, y en ese sentido, la asociatividad es un factor clave, la generación de alianzas".
Cambio de foco
El profesional reconoció que ha faltado innovación entre los emprendedores, no solo de Ñuble, sino que en el país. "Yo creo que por años el foco estuvo en crear servicios, es decir, el foco de entregar instrumentos de fomento productivo, de políticas comunales de turismo, de capacitaciones, era crear platos de comida, alojamientos... Yo creo que los servicios están disponibles en el territorio, lo que hay que crear ahora es actividades para que el turista no se quede todo el día comiendo o todo el día durmiendo. A los empresarios les ha faltado la capacidad de emprender en actividades, en experiencias, pero sí han emprendido en alojamiento y comida, lo que siempre fue un servicio y es bueno, pero una nueva etapa de desarrollo debiera apuntar hacia la generación de productos turísticos, actividades. Las estadísticas lo demuestran: el 90% de la experiencia de un viaje fue porque el turista hizo algo, y de lo que vio solamente le quedó un 10%. Pero no puede autogenerarse esa experiencia, se la tienen que crear los emprendedores locales. Cuando voy a una oficina de información turística y me entregan folletos, lo único que tienen es oferta de servicios, con cabañas y restoranes, pero ¿qué hago a las tres de la tarde con mi hija de seis años?".
El profesional reconoció que ha faltado innovación entre los emprendedores, no solo de Ñuble, sino que en el país. "Yo creo que por años el foco estuvo en crear servicios, es decir, el foco de entregar instrumentos de fomento productivo, de políticas comunales de turismo, de capacitaciones, era crear platos de comida, alojamientos... Yo creo que los servicios están disponibles en el territorio, lo que hay que crear ahora es actividades para que el turista no se quede todo el día comiendo o todo el día durmiendo. A los empresarios les ha faltado la capacidad de emprender en actividades, en experiencias, pero sí han emprendido en alojamiento y comida, lo que siempre fue un servicio y es bueno, pero una nueva etapa de desarrollo debiera apuntar hacia la generación de productos turísticos, actividades. Las estadísticas lo demuestran: el 90% de la experiencia de un viaje fue porque el turista hizo algo, y de lo que vio solamente le quedó un 10%. Pero no puede autogenerarse esa experiencia, se la tienen que crear los emprendedores locales. Cuando voy a una oficina de información turística y me entregan folletos, lo único que tienen es oferta de servicios, con cabañas y restoranes, pero ¿qué hago a las tres de la tarde con mi hija de seis años?".