Por un lado, Gary,
Vidal, Bravo y Alexis quieren darle a Chile el primer título de su historia.
Por el otro, Messi va por la esquiva copa que aún le debe a su país.
Es un sueño
conseguir un título con la selección argentina. Este grupo se merece poder
conseguir algo". Lionel Messi
Las dos selecciones
protagonistas de la final de hoy tenían algo en común en la previa de esta Copa
América: la sensación de deuda.
Chile, como se
sabe, nunca ha ganado nada. Por eso, la autodenominada "mejor
generación" de la historia que lideran Alexis, Vidal y Medel tiene la misión
de ratificar ese estatus. Y esta Copa América es la mejor oportunidad que han
tenido hasta ahora.
Mientras, Argentina
lleva 22 años sin levantar una copa a nivel adulto, toda una eternidad para una
selección de su prestigio. Peor aún, no ha roto la sequía pese a contar con el
indiscutido mejor jugador del mundo, Lionel Messi, quien para muchos ya está en
la misma categoría de Pelé y Maradona... salvo por su falta de éxitos con la
albiceleste.
Por lo menos hay
una cosa clara: esta tarde, a eso de las 19.30 horas, uno de estos saldos habrá
sido cancelado finalmente.
Revancha 8 años
después
El salto a la fama
del "Niño Maravilla", el "Rey Arturo" y el
"Pitbull" fue con la selección Sub-20 que llegó a las semifinales del
Mundial Juvenil de Canadá en 2007, cuando su verdugo fue la Argentina que
lideraban Sergio Agüero, Angel Di María y Sergio Romero, tres a los que se
encontrarán en el césped del Nacional.
Al poco tiempo,
Alexis, Vidal y Medel se transformaron en la columna vertebral de la Roja
adulta, junto a Claudio Bravo y Jorge Valdivia, y siguieron buscando la esquiva
gloria. Con la aparición de nuevas figuras, como Eduardo Vargas y Charles
Aránguiz, transformaron a Chile en un cuadro respetado en todo el mundo,
primero con Marcelo Bielsa y ahora con Jorge Sampaoli en la banca.
Sin embargo, no han
logrado dar el último paso, ni en las Copas del Mundo de 2010 y 2014 ni en la
Copa América del 2011, y se siguen conformando con los mismos "triunfos
morales" de sus predecesores.
Decir que el tiempo
se les acaba puede ser alarmista; a fin de cuentas, los tres aún no cumplen
treinta años, pero todo apunta a que éste es el momento preciso: son locales y
pasan por el mejor momento de sus carreras individuales.
Leyenda con
asterisco
Enumerar los logros
de Lionel Messi con el Barcelona toma tiempo. 7 Ligas de España, 4 Champions y
3 Balones de Oro son lo más destacado de una bitácora que lo ha posicionado
como una leyenda viva.
Pero lo que le
falta es la gloria jugando por su país. No hay que engañarse: con la camiseta
albiceleste "La Pulga" ganó el Mundial Juvenil del 2005 y los Juegos
Olímpicos de Beijing 2008. Pero si quiere entrar en la misma esfera de Pelé y,
en especial, de Maradona, necesita ganar algo a nivel adulto.
Oportunidades ha
tenido —llegó a la final de la Copa América 2007 y, obvio, del último Mundial
en Brasil— pero lo persigue el karma de no haber mostrado su mejor cara en
ambas definiciones.
Messi no ha
escondido su deseo de cambiar eso y ya aseguró que espera haber reservado su
mejor partido en este torneo para hoy. Si lo cumple, su mito comenzará a
escribirse con otras letras, mucho más doradas.
Como consuelo, una
regla de estas definiciones es que irremediablemente alguien ganará. Ya sea en
los 90 minutos, el alargue o los infartantes penales, la Roja o la albiceleste
levantarán la copa más prestigiosa del continente.
