Tras permanecer tres días
hospitalizado y debido a un accidente
vascular, falleció el asistente de
iluminación Gonzalo Humaña Barría.
La familia, su hermana y su
cuñado, no extrañaron la ausencia de Gonzalo durante el fin de semana, debido a
que este ingresaba y salía de su casa por un portón lateral de la casa familiar. Recién
fueron contactados por una asistente social del hospital Herminda Martín de
Chillán el lunes a las 11.30, luego de revisar entre sus pertenencias y
encontraron el número de celular de su cuñado, a quien contactó para informarle
que su familiar se encontraba grave hospitalizado en dicho establecimiento
hospitalario.
Aproximadamente a las 17 horas
del mismo día lunes, se contactó nuevamente el hospital con el cuñado para
informarle que el proceso evolutivo era de extrema gravedad, para
posteriormente comunicar el lamentable deceso a las 19.30 horas aproximadamente
de ese mismo dia lunes.
“No nos explicamos cómo pasó que
no nos avisaran de su hospitalización sino cuando ya habían pasado dos días, no
lo podemos entender, qué pasó…” nos dijo su hermano Héctor Humaña.
Gonzalo Humaña Barría tenía 53
años al momento de su muerte, proveniente de una conocida familia de profesores
sancarlinos, además tenía 3 hermanos y vivía actualmente con una de sus
hermanas en la casa familiar, luego del fallecimiento de sus padres y de una de
sus hermanas.
Desde joven se destacó en su
condición de deportista, cultivaba el fisicoculturismo, siempre usó el pelo
largo. De personalidad amable , más bien silenciosa y retraída, se le recuerda
principalmente por sus condiciones de servicio. Trabajaba en una empresa de
encomiendas desde hace unos 10 años y prestaba servicio de iluminación y apoyando a distintos servicios
de amplificación de actos y espectáculos.
“Aun cuando no tenía contrato con
nosotros, extrañamente era parte de nuestro inventario, lo conocí cuando llegué
para hacerme cargo de esta oficina. Gonzalo siempre se destacó por su carácter
reservado y gran amabilidad lo que le valió el reconocimiento no solamente
nuestro, sino también de nuestros clientes…” nos dijo Héctor Mendoza jefe de
oficina de Pullman Bus.
“pasaba mucho tiempo con
nosotros, prefería estar con nosotros, acá tomaba desayuno y tomábamos onces
juntos . Esta noticia nos sorprende, nos golpeó muy fuerte, cuando me avisaron
a las 5.30 horas de la mañana que había fallecido… su puesto en la mesa quedó
preparado para recibirlo… aun lo estamos esperando que llegue para compartir
juntos” - continuó diciendo Mendoza.
Sus conocidos se han dado cita en
la capilla ardiente del Convento Trinitario. Sus funerales serán hoy luego de
una misa a las 11 horas en el mismo convento.
