El intrincado puzzle para conformar el próximo gabinete


Esta noche vence el plazo autoimpuesto por la Mandataria para definir los ajustes a su equipo de ministros.
Toda la manifiesta ansiedad terminó cerca de las 17:00 en La Moneda con una breve sentencia. “Hoy no será”, dijeron funcionarios de Presidencia ante la expectativa de que ayer pudiese concretarse el anuncio sobre los ajustes al gabinete que la noche del miércoles la Presidenta Michelle Bachelet comprometió para dentro de un plazo de 72 horas.
No hubo más señales de cuándo finalmente la Presidenta concretaría los cambios a su equipo de ministros -aunque el plazo perentorio se cumple esta noche-, por lo que ayer continuó la incertidumbre sobre el futuro de los actuales secretarios de Estado, con las consiguientes alteraciones en la rutina de La Moneda.
Desde las 09:20 de la mañana comenzaron a llegar los primeros ministros de Palacio. La primera en hacerlo fue la titular de Segpres, Ximena Rincón. La siguieron su par de Desarrollo Social, Fernanda Villegas, y el vocero Álvaro Elizalde. Cerca de las 11:00 se informó que el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, ya se encontraba trabajando en su oficina, sin que la prensa acreditada pudiera captar su ingreso.
La Presidenta, en tanto, no asistió a la sede de gobierno. Fue así que Bachelet se recluyó todo el día de ayer en su residencia de La Reina, intentando cuadrar el puzzle de su próximo equipo de gobierno.
El resto de la jornada fue un frenesí de especulaciones y expectativas frustradas: por los patios de La Moneda se vio transitando a algunos miembros del equipo de producción, los que suelen preparar las ceremonias de gobierno en las que participa Bachelet. Incluso, el salón Montt-Varas -sala generalmente utilizada para los cambios de gabinete- fue arreglado para la ocasión. En un momento, incluso, se dijo que el ministro Peñailillo se estaba despidiendo de sus colaboradores, rumor que fue desmentido por el equipo de prensa del ministro. Un escenario que llevó a sectores del oficialismo y del propio gobierno a dar por hecho que el cambio de gabinete sería ayer. Incluso, se habló de posibles horarios. A 19:00 o las 21:00, el prime de los noticiarios televisivos.
EQUILIBRIOS Y CUENTAS PENDIENTES
Entre los dirigentes de la Nueva Mayoría hubo coincidencias en que uno de los factores que impidió llegar a puerto con el ajuste de ministros fue el creciente y cada vez más severo ajuste de cuentas entre el PPD y el PS. Ambos partidos se endosan la responsabilidad de la crisis que afectó al gobierno y que gatilló el anuncio de cambio de gabinete de Bachelet. Asimismo, agregan fuentes partidarias, dos personas contactadas por el entorno presidencial se habrían negado a ingresar al elenco de ministros.
Desde el PPD imputan responsabilidades en un dirigente: Osvaldo Andrade. Para ellos, el timonel PS habría hecho todo lo que estuvo a su alcance por desestabilizar al ministro Peñailillo. Para lograrlo, agregan, no les importó golpear al propio gobierno. En respuesta, socialistas retrucan que fue el propio jefe del gabinete quien profundizó la ya compleja situación del Ejecutivo con su deficiente manejo de los casos Caval y Penta-SQM.
Con todo, la incertidumbre se apoderó de los partidos. Pasado el mediodía de ayer no tuvieron mayor feedback del entorno presidencial, algo que en un primer momento fue interpretado como una señal de inminencia del cambio. Sin embargo, la mantención del silencio con el paso de las horas fue vista como prueba de que el diseño del nuevo equipo no cuadraba.
Dicha falta de información dio espacio para que en los partidos hicieran todo tipo de cálculos. Partían de la base de que el cambio sería amplio -de ser acotado, ya estaría resuelto- y que involucraría al comité político en su totalidad. Las apuestas apuntaban principalmente a Interior.
Para esa cartera, por segundo día consecutivo los nombres que más se repitieron fueron los de Nicolás Eyzaguirre y Heraldo Muñoz. También se sumó el del embajador en Suecia, José Goñi, también PPD. Ya en el primer gobierno de Bachelet Goñi dejó una representación en el exterior -México- para asumir el Ministerio de Defensa.
En el socialismo no veían ayer con agrado ninguno de esos nombres para Interior y más bien se inclinaban por un DC. Ahí, la carta más repetida era la del ministro de Defensa, Jorge Burgos, quien ayer desarrolló su agenda con normalidad. A Burgos también se le nombraba para la Segpres, cartera en la que además sonó el vicecanciller Edgardo Riveros, el embajador socialista en Buenos Aires, Marcelo Díaz, y el también PS Carlos Montes. Como éstos movimientos dan por hecho que Ximena Rincón dejaría su escritorio, en la DC reflotó la idea que se pueda asumir en Desarrollo Social, ministerio apetecido por la falange.
Otros cambios involucrarían también al intendente metropolitano, Claudio Orrego, quien se mencionaba para Obras Públicas en reemplazo de su camarada Alberto Undurraga.


Emmanuel Ganora / 09/05/2015

Comenta aquí!

Artículo Anterior Artículo Siguiente

نموذج الاتصال