Los resultados de
los comicios de hoy para definir la nueva conducción socialista marcarán no
sólo la relación de ese partido con el gobierno. También incidirán en la
convivencia de la Nueva Mayoría.
Ambos aspirantes a
la presidencia del PS optaron por rememorar dos momentos históricos del país, a
la espera de los resultados de la elección interna que hoy no sólo definirá la
nueva directiva socialista, sino que también la relación del partido con La
Moneda, en un momento marcado por cuestionamientos a la conducción política del
gobierno y acusaciones de deslealtad hacia la Presidenta Bachelet.
Así se advierte no
sólo desde las filas del PS, sino también desde otras fuerzas de la Nueva
Mayoría: el proceso para definir al sucesor de Osvaldo Andrade terminará marcando el devenir de la relación con el
gobierno.
La tesis de que no
da lo mismo quién conduzca el partido se ha instalado con fuerza en los últimos
días, considerando que Escalona ha cultivado un perfil crítico frente a algunas
reformas impulsadas por el Ejecutivo y que el actual timonel del PS -quien ha
respaldado públicamente al ex senador- ha cuestionado duramente la gestión del
titular de Interior, Rodrigo Peñailillo.
Para muchos
-asumiendo el debate instalado por el propio jefe de gabinete-, la disyuntiva
está entre el regreso de la vieja guardia concertacionista de la mano de
Escalona o la primacía de la nueva guardia -los actuales administradores del
poder gubernamental-, escoltada por la “lealtad” hacia el gobierno que
representaría la opción de la senadora por Atacama.
Como “un golpe
blanco a Bachelet” llegó a calificar la propia senadora Allende la propuesta de
Escalona de adelantar las elecciones parlamentarias para paliar la crisis
gatillada por los casos Penta-SQM y Caval.
“Si Escalona gana,
va a cobrar muchas cuentas”, agregan algunos parlamentarios del PS, aludiendo a
la derrota senatorial del ex timonel socialista y a su marginación como carta
para el gabinete que Bachelet presentó en marzo de 2014. Una marginación que no
pocos en el oficialismo atribuyen justamente a Peñailillo (PPD), otrora ahijado
político de Escalona.
“Para que se
fortalezca el proceso de reformas y el gobierno, lo mejor es que gane Isabel.
No sé cómo se comportaría Escalona si es que triunfa en las elecciones. Sería
un escenario complejo, con las bancadas parlamentarias del PS en su contra”,
advierte el senador Carlos Montes, una de las figuras de la corriente
socialista “Renovación”, sector que en esta elección se dividió frente a las
cartas en juego.
“La campaña de la
senadora convoca a la diversidad. Es un liderazgo que dialoga y que llama a
apoyar de manera leal el programa de la Presidenta. Que no retroceda a 10 años
atrás y que enfrente la intolerancia y la falta de apoyo político hacia nuestra
Presidenta”, agrega el diputado Daniel Melo, otro de quienes respaldan a la
senadora.
En la otra vereda,
quienes apoyan el regreso de Escalona a la presidencia del PS destacan la
necesidad de fortalecer liderazgos en tiempos de crisis y la mayor ascendencia
del ex parlamentario.
“La opción de
Escalona representa la línea de reconstrucción del PS, con más presencia al
interior del gobierno, no en cargos, sino en la corrección de la línea política
del Ejecutivo”, afirma el diputado Juan Luis Castro, uno de los hombres más
cercanos al ex timonel.
“Esto se traduce en
que el liderazgo del PS sea el soporte que la Presidenta necesita para la
conducción de su gobierno”, agrega, en una línea complementada por el diputado
Marcelo Schilling, otro de los referentes de la “Renovación”: “Lo que está de
por medio con la opción de Escalona es la calidad del apoyo a Bachelet y a su
gobierno”.
Aunque algunos
sostienen que una eventual llegada de Escalona a la jefatura socialista jugaría
en contra de la mantención del equipo político de La Moneda, otros también han
destacado una frase que esta semana lanzó la Presidenta Bachelet al ser
consultada por un posible cambio de gabinete.
“Si tomo la
decisión, me voy a asegurar de que sean personas que estén completamente de acuerdo
con el programa de gobierno”, dijo durante un desayuno con la prensa acreditada
de Palacio. Para muchos, el mensaje fue claro: no caben en el diseño aquellos
que han criticado las reformas del gobierno.
La crispación de
ánimos que ha provocado la elección socialista -agravada por que pocas veces
antes se ha anticipado un resultado tan estrecho como el que muchos esperan de
la jornada de hoy- podría incluso traspasar los límites de la casona del PS
ubicada en calle París. Así, no sólo La Moneda ha hecho saber su favoritismo
frente a la opción de Allende -desde donde han incentivado a los funcionarios
públicos, en absoluta reserva, a participar en los comicios de hoy-, en
sectores de la Nueva Mayoría también han transparentado sus resistencias a un
eventual retorno de Escalona a la primera línea de la política.
En estos últimos
días, de hecho, dirigentes y parlamentarios del PPD cuestionaron duramente a
Escalona, Andrade y a otros rostros de la “Nueva Izquierda”, acusándolos de
conspirar en contra del jefe de gabinete.
A. Labra y E.
Ganora / 26/04/2015
