Escalada
tecnológica en los últimos años, incluyendo manejo integrado de plagas,
permiten bajar cargas químicas de cultivos
Este jueves 10 parte
del grupo participó en un Día de Campo, que consistió en visitas a predios de
productores en lógica de GTT y charlas técnicas.
Muchos consumidores
desconocen que en la producción de hortalizas son habituales malas prácticas
como el uso de plaguicidas prohibidos o no indicados, y que tampoco se respetan
necesariamente las carencias -o tiempos de resguardo entre la aplicación de un
producto y la venta del mismo- debido a la falta de control y de ética en los
productores, según explicaron algunos de los expositores de la jornada.
En vista que hay
sectores crecientes de consumidores que buscan productos inocuos, la apuesta de
los productores y sus asesores, en este caso Pablo Aedo de Capacitec, busca
diferenciar su producción con atributos de calidad, como la aplicación mínima
de agroquímicos en la producción.
Para ello han
incorporado prácticas de Manejo Integrado de Plagas, que es una técnica que
mezcla la utilización de productos convencionales como pesticidas de baja
toxicidad como los de etiqueta verde o azul, y eventualmente amarilla, pero
nunca roja. Cabe señalar que cada color señalado forma una escala ascendiente
de la rotulación de agrotóxicos.
También usan otros
procedimientos, según explicaron los técnicos de terreno Cristian Torres, Eloy
San Martín y Alejandro Ponce, en el Día de Campo, como determinación de
intensidades de insectos que conforman plagas, a través de trampas de color
azul que atrae a los trips o amarillas que atraen pulgones y feromonas que son
irresistibles para determinadas polillas, como la blanca del tomate por
ejemplo.
Estableciendo la
cantidad de individuos existentes, solo se actúa para controlar cuando la
cantidad de insectos lo requiere.
Teniendo en cuenta
solo este antecedente “ya se producen ahorros de tiempo y aplicaciones que
varían entre 20 y 40 por ciento”, explica el agrónomo Alejandro Ponce.
También se utiliza
control biológico con enemigos naturales, como es el caso de las Crisopas, una
microavispa que parasita huevos de otros insectos, o las mismas feromonas que
son olores que utilizan insectos hembras para atraer a los machos, para
eliminar las plagas. El productor Gustavo Alcarruz, de Bulnes, dio a conocer
como, después de haber utilizado todas las alternativas químicas, a través de
Crisopas, logró un control efectivo de pulgón en frambuesas y de pasada eliminó
trips y arañitas.
TEMA DE
CERTIFICACIÓN
Ahora la tarea de
los productores y sus asesores es lograr con apoyo del Estado, que los pequeños
productores tengan un sistema de certificación de sus productos para
diferenciarlos de otros que no incorporan esta tecnología.
Esto porque, como
explicaron los productores, pese a la satisfacción ética de entregar productos
de mejor calidad, que son objeto de manejos sustentables y que impactan
positivamente en la salud de la población, no reciben una valoración económica
respecto al resto de las hortalizas.
fuente:ladiscusion.cl
