Rodrigo Peñailillo
enfatizó que no hay un límite para terminar la búsqueda de desaparecidos tras
aluviones del norte, los que llegan a 125. Más de la mitad se concentra en
Copiapó.
Desde el Ejecutivo
se explicó que es clave la labor que realizan las policías para dar
tranquilidad a los afectados. Esto, pues en comunas como Chañaral, aún hay
grupos de parientes de las víctimas que salen cada día a rastrear cuerpos y hay
quienes han declarado que esperan encontrar vivo a un familiar que se perdió.
La declaración del
ministro Peñailillo fue refrendada por el subsecretario del Interior, Mahmud
Aleuy. La autoridad, quien lidera junto a la Oficina Nacional de Emergencia
(Onemi) el programa de ayudas a los damnificados, afirmó que “la voluntad
expresada hoy (ayer) por la Presidenta Michelle Bachelet es clara: el gobierno
ayudará con todo lo que sea necesario a la población del norte. Encontrar a sus
deudos es una tarea crucial luego de la emergencia”.
La Onemi publicó
ayer una lista de personas presuntamente desaparecidas luego de la catástrofe,
basada en la información recopilada por la Policía de Investigaciones y
Carabineros.
Las víctimas
habitaban en las comunas de Antofagasta, Calama (Región de Antofagasta),
Copiapó, Caldera, Diego de Almagro, Chañaral, Alto del Carmen, Tierra Amarilla
(Atacama), Ovalle, Vallenar y Vicuña (Coquimbo).
En la cartera de
Interior se explicó que si alguna familia desea cerrar el caso y declarar
judicialmente que su pariente falleció, pueden solicitar a un tribunal civil la
declaración de muerte presunta por una catástrofe, una vez transcurrido seis
meses del hecho. Según la ley, un juez civil es el encargado de oficializar el
deceso.
Incesante búsqueda
En Chañaral, Genaro Ortiz (39), junto a otros parientes,
continúa buscando a su hermano mayor, Carlos Ortiz, de 42 años, quien el día de
la tragedia se encontraba trabajando en un taller ubicado en la salida norte de
la ciudad.
De acuerdo a Ortiz,
la PDI sigue trabajando en la búsqueda de cuerpos, pero añade que “de las
autoridades no tenemos ningún apoyo. Aquí hay gente de rescate y la búsqueda la
seguimos haciendo nosotros mismos o con la colaboración de voluntarios”. A
pesar de esto, Ortiz dice que todos los días, desde hace dos semanas junto a su
familia y vecinos, “nos movemos para todos lados, pero aún faltan recursos”. En
cuanto a poner término a esta búsqueda, sostiene que esto no sucederá hasta que
encuentre a su hermano.
En las áreas
afectadas aún existe la idea de que hay una mayor cantidad de personas que se
perdieron tras el evento, la que superaría el número del registro que tiene el
gobierno.
Iván Pérez,
residente de la localidad de Paipote, en la comuna de Copiapó, asegura que aún
puede haber “muchos más desaparecidos”. “En el sector bajo de Paipote
resultaron destruidas casas completas. La autoridad debería ir a cada uno de
los hogar para catastrar con planos y comprobar si está la vivienda o ubicar al menos a un
familiar para asegurarse de que estén bien todas las personas”.
Leonel Ortiz,
funcionario de la Dirección de Vialidad de Atacama, se ha dedicado desde el
primer día, junto a su equipo, a despejar las calles para darle conectividad a
la comuna. “La localidad de Paipote es la ‘zona cero’ del aluvión, quedó todo
arrasado, se perdieron todas las construcciones de adobe. Fue algo increíble,
aquí se levantó una ola que llegó a doblar la parte de arriba de los postes”,
dice Ortiz, quien además indica que existen denuncias de desaparecidos, pero no
a nivel de Chañaral o Diego de Almagro.
“A mí no me ha
tocado ver en este sector ningún fallecido, pero hemos encontrado autos sin
pasajeros, en lugares donde podría haber habido gente al momento del aluvión”,
añade.
Pedro Rivera,
vecino de Copiapó, señala que “seguramente hay muchos más fallecidos de los que
están diciendo. Lo que pasa es que aún hay lugares en donde el barro tapó todo,
hay casas que están sepultadas”, donde, dice, podrían haber familias.
por V. Mery, M. E.
Alvarez y M. Bustos - 09/04/2015
