La instalación de cultivos transgénicos en el territorio
comunal tiene preocupados a los agricultores de San Nicolás, toda vez que la
comuna pretende ser agroecológica y pretenden dictar una ordenanza que declare
a este territorio como una zona libre de transgénicos.
Se trata de cultivos que han sido genéticamente modificados y por lo tanto sus orígenes, proceso y consecuencias son negativas para el medioambiente y la salud
de las personas como lo se lo explicaron a los agricultores de San Nicolás, varios expertos que participaron en el 1° seminario sobre
transgénicos.
la información de que en el
territorio de San Nicolás se han instalado ya los primeros cultivos transgénicos,
ha encendido las luces de alarma y la comunidad en su conjunto, ha alzado la
voz para expresar su preocupación en torno al tema, ya que la transgenia se
contrapone a los principios básicos de la agroecología, dado que estos
productos han sido creados para resistir la aplicación de altas dosis de
químicos.
En la ocasión Francisca
Rodríguez, directora de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales, expresó que
el país, las organizaciones y personas que lo componen, deben alzar su voz para
solicitar al gobierno y parlamentarios se cierren todas las puertas a los
productos transgénicos en el país, si bien, está prohibido que en Chile se
produzcan alimentos de este tipo, está permitido se cultiven semillas para
exportación, lo que está provocando un daño irreparable al ecosistema. Agregó
que la soberanía de un pueblo, está en su soberanía alimentaria, donde esté
garantizado el derecho a la alimentación de la población y los transgénicos a
la larga nos quitarían esa soberanía.
Consciente de los peligros que reviste
este tipo de cultivos, se le han aportado antecedentes al concejo municipal de
San Nicolás, para que tome medidas que contribuyan a salvaguardar el territorio
de San Nicolás y frenar los transgénicos en esa comuna antes que el daño sea
irreparable.
La abogada Antonieta Espinoza,
explicó a los campesinos los alcances
que implica el dictar una ordenanza municipal, capaz de declarar a San Nicolás
como una zona libre de transgénicos, ordenanza que se encontraría en estudio y que
pretende dar respuesta a la comunidad que se encuentra preocupada de que la
transgenia siga creciendo en su territorio.
