Inversión de 2 millones de
dólares.
Una moderna planta frigorífica de
4 mil metros cuadrados inauguró en San Carlos la empresa Tempofrut.
La planta se ubican en el sector
Ninquihue, en la Ruta 5, y se trata de
instalaciones con una capacidad para prestar servicios de frío a 4 millones de
kilogramos de arándanos durante la temporada, y una capacidad de procesar 750
mil kilogramos de fruta.
Según explicó Andrés Álvarez
Díaz, gerente general de Tempofrut, la planta está orientada principalmente a
la exportación de arándanos, rubro en el cual ya suma 14 años de experiencia
como agricultor y exportador, cuando comenzó con 6 hectáreas de arándanos y hoy
suma 80, a las que se agregan 240 hectáreas de viñas, 60 de espárragos y 42 de
manzanos, distribuidas en Talca, Parral y Chillán.
De hecho, Tempofrut nació en 2006
precisamente para comercializar la fruta que producía esta empresa familiar,
formada por los hermanos Andrés, Felipe y Gonzalo Álvarez. En aquella época
Tempofrut comenzó exportando 40 mil kilos de arándanos, y hoy ya llegan a los
600 mil kilos.
Con este proyecto trasladaron
definitivamente sus instalaciones que estaban ubicadas en Chillán, en la
Avenida O’Higgins, al frigorífico que tras 10 meses de faenas de construcción
comenzó a operar este lunes 24 y que demandó una inversión cercana a los 2
millones de dólares (1.200 millones de pesos).
Se trata de un edificio que
cuenta con 6 cámaras de frío de 300 metros cuadrados cada una, una sala de procesos,
túneles de pre-frío y una cámara de fumigación con bromuro de metilo, entre
otras dependencias.
“No todo ha sido fácil. Mis
abuelos, que llegaron de España, comenzaron con plantaciones de viñas en Ñuble,
y de esa forma comenzaron una tradición familiar de la que me siento
orgulloso”, afirmó Álvarez, quien ayer encabezó la ceremonia de inauguración
junto a su socio Juan Pablo Hube Meneses, gerente comercial de Bluewave,
empresa que comercializa la fruta y que nació en 2010 como una alianza entre Hube
y Álvarez.
“Siempre hay factores externos
que pueden afectar el negocio, como el clima, las plagas o los paros
portuarios. Quienes exportamos no estamos tranquilos hasta ver la fruta al otro
lado del mundo”, sostuvo Álvarez en su discurso, frente a autoridades,
clientes, empresarios, amigos y familiares.
Agregó que “hemos sido una
empresa visionaria, que ha ido diversificando sus plantaciones e incorporando
tecnología, y queremos seguir creciendo, generando empleos y seguir siendo un
aporte a la agricultura de Ñuble”.
La meta es crecer
Hube, quien también es agricultor
y exportador, explicó que el éxito de la compañía radica en la buena relación
que tienen con los productores y con los recibidores en mercados tan exigentes
como Estados Unidos, Europa, China, Corea, Japón y el Sudeste asiático.
De hecho, las primeras
exportaciones de arándanos chilenos a Corea del Sur se hicieron a través de
Bluewave.
En ese sentido, Hube destacó la
relación con socios estratégicos en el mundo, como Giumarra, en Estados Unidos;
ASF Holland, en Europa; y Driscolls.
El ejecutivo afirmó que Bluewave
actualmente concentra el 4% de la industria nacional del arándano fresco y que
el objetivo es alcanzar el 10%.
Por otra parte, destacó la
ubicación estratégica del frigorífico, en el kilómetro 385 de la Ruta 5, lo que
llamó “el corazón arandanero del país”, pues el 30% de la producción nacional
de esta fruta se concentra en 100 kilómetros a la redonda de estas
instalaciones. A ello se suma, añadió, la cercanía con los puertos de la
Provincia de Concepción.
Hube explicó que si bien la fruta
que reciben es 100% de cultivos propios, no se descarta ofrecer servicios de
packing y de frío a terceros, así como también de fumigación con bromuro de
metilo, que es la exigencia de Estados Unidos para los envíos de arándanos
desde esta zona.
“Queremos ser un aporte a la
agricultura de la zona, y para ello nuestra preocupación apunta a ofrecer un
servicio de calidad y una relación basada en la confianza, tanto con los
productores como con nuestros recibidores”.
El ejecutivo precisó que la
planta debiera requerir un peak de 60 a 70 trabajadores durante la presente
temporada de arándanos.
