Un atrio o gran acceso será la principal diferencia que tendrá el
nuevo edificio de la parroquia central, cuyos pilares ya comienzan a levantarse.
San Carlos On line recorrió las
obras con el arquitecto, Gastón Suazo, quien actúa como supervisor y arquitecto
de esta obra ad-honorem, vale decir que tanto el cómo un grupo de profesionales
y personas están aportando sus conocimientos de manera gratuita.
“En esta nueva edificación se contempla un gran atrio, que como espacio
religioso comulga con el espacio urbano de la ciudad, que es también la morfología
del proyecto. Es decir la forma en su volumetría exterior e interior, se inspiran en la forma de un pez, ello basado en aquel
simbolismo de profundas raíces en el
cristianismo.
Este gran acceso que está dentro
del terreno de la Iglesia y que convive con la plaza, permitirá desarrollar
inclusive actos de carácter religioso, como una misa al aire libre”.
Suazo nos explica que la nueva construcción
tendrá un gran campanario que es característico y simbólico de todo recinto
religioso. Sobre esta torre, recordó: “Un dato importante, la antigua parroquia, tras el terremoto, se
demolió por etapas y lo último en demolerse fue la torre, el campanario. Era
increíble cómo la gente pasaba y se persignaba, es decir que el campanario es
el depositario de la identidad de la parroquia. Por eso es que para este nuevo proyecto
la altura de la torre o campanario toma un valor importantísimo”.
Una modificación importante al
proyecto es la que aceptó, a instancias del arquitecto Suazo, la Diócesis, esto
es la instalación del campanario en la
zona norte y no en el lado sur como inicialmente se diseñó: “Hay una modificación desde el punto de vista estructural donde
predominó los costos, la seguridad y la garantía estructural de la obra. Construir
la torre del campanario donde originalmente se propuso (lado suroriente)
significaba un mejoramiento del suelo demasiado profundo y de mayor costo y también desde el punto de
vista funcional y normativo de acuerdo a lo que dice la diócesis y al proyecto
mismo, la reubicación del campanario
mejora el proyecto. En definitiva esta modificación causal o casualmente será
un aporte al proyecto”.
Se trata de 1,180 metros cuadros
de edificación que contempla El atrio como espacio de transición; sacristía con zona de revestirse;
museo; Torre campanario; El clásico coro (emplazado sobre el acceso principal);
el recorrido procesional interior representado por sus tres naves, es decir las
dos laterales y una principal( el templo), representando en sus seis módulos
estructurales por ambos lados del
recorrido las doces estaciones ( vía crucis); áreas de apoyo rituales y zonas
de guardado; pequeña sala de sonido y amplificación; nave lateral menor
conteniendo el sagrario; Virgen de Pompeya; y el espacio ceremonial principal
conformando el ábside que contiene el altar con una característica e iluminación
especial; áreas de confesionarios
permanentes; áreas de servicios higiénicos; Velatorio con acceso y
servicios independientes.
Para el arquitecto Suazo resulta
un orgullo como hijo y nieto de sancarlino participar en esta obra y “como
arquitecto es realizar una obra de
carácter religioso que tiene una connotación importantísima”.
