Obispo anunció ordenación sacerdotal de dos nuevos presbíteros


El obispo de Chillán presentó recientemente a la comunidad a los dos nuevos futuros presbíteros para la Diócesis, cuya ordenación sacerdotal se llevará a cabo el próximo sábado 28 de junio en la Catedral, a partir de las 11.00 horas.


Dos nuevos rostros que servirán a la Iglesia
Se trata de Pablo Felipe Valladares Valdés y de Raúl Eugenio Muñoz Oyarce, ambos oriundos de tierras ñublensinas. El primero, nació en San Carlos el 23 de septiembre de 1985. Hijo de Teresa del Carmen Valdés Poblete y Pedro Pablo Valladares Valdés, es el tercero de cuatros hermanos.

Sus años de enseñanza básica y media los vivió en la misma comuna. Fue en 2003 participando de las jornadas vocacionales y cursando el último año de enseñanza media, cuando Pablo inició su proceso vocacional, el que finalizó al año siguiente para luego postular al Seminario Metropolitano de Concepción, al cual ingresó el 14 de marzo de 2005.

Luego de siete años de formación, ha prestado servicios pastorales en diversas comunidades de las parroquias de San Gregorio, Santísima Cruz de Bulnes y el Buen Pastor de Chillán. En agosto del año pasado de manos del obispo Carlos Pellegrin, recibió la ordenación diaconal en tránsito al sacerdocio, en la parroquia San Carlos Borromeo, de la cual provienen sus raíces. En esa misma fecha, también fue nombrado capellán del Colegio Parroquial San José de Los Volcanes, función que mantiene en la actualidad.

Con nerviosismo y ansiedad, y en la recta final de su proceso de formación, confiesa que en su nuevo camino “no es algo que uno busque, o que cuando pequeño siempre haya querido ser cura, pero como dice mi lema ‘Los caminos de Dios son misteriosos, pero son maravillosos’, y el Señor se ha manifestado a lo largo de mi vida de que Él me quiere para Él y me quiere en el sacerdocio, y eso me llena de humildad y de mucha alegría”, sostiene quien será el próximo sacerdote más joven de la diócesis con tan sólo 28 años.

El otro futuro presbítero con 49 años de edad es Raúl Muñoz, quien desde 2005 pertenece al cuerpo del diaconado permanente, pero que a diferencia de sus pares optó por el celibato. Nacido en la localidad de San Vicente en la comuna de El Carmen un 4 de enero de 1965, es el sexto de nueve hermanos cuyos padres son Sebastián Muñoz y Nora Oyarce.

Si bien reconoce que su proceso de formación fue distinto al de los seminaristas tradicionales, siempre estuvo cercano a la Iglesia, y fue en 1995 al radicarse en el sector Los Volcanes de Chillán cuando inició su vida pastoral bajo la formación del Padre Eloy Parra en la parroquia El Buen Pastor. Desde esa fecha comenzó a integrarse a la comunidad como Ministro de la Palabra y de la Eucaristía, y años más tarde fue llamado al discernimiento del diaconado permanente, donde en el último tiempo por un breve período también prestó servicios pastorales en la parroquia San José de Cobquecura.

“Siempre desde muy niño tuve la inquietud vocacional de ser sacerdote”, señala Muñoz, quien desde 2012 asiste de manera regular al Seminario penquista donde comparte algunos cursos de formación junto a sus otros compañeros. Agrega que “es difícil expresar con palabras lo que significa ordenarse sacerdote, porque esto hay que vivirlo desde el corazón, pero sí lo único que uno quiere es transmitir esa alegría y ese gozo”, señala el diácono Raúl Muñoz, cuyo lema es “Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”.


Cabe mencionar que el último sacerdote ordenado en la Diócesis de Chillán fue Cristian Muñoz el 31 de marzo de 2012. En la actualidad con 30 años de edad es administrador parroquial de Quiriquina.

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