Mañana martes ediles de Ñuble se reúnen nuevamente
con el Consejo Regional (CORE).
La vía más corta para recibir
fondos es inyectar dineros a la Onemi, para repartir agua.
Es la instancia clave. La
Comisión de Gobierno del Consejo Regional (CORE) recibirá este martes 14 a los alcaldes de Ñuble y de la
región complicados con la sequía, y en esa instancia se dará una respuesta sobre medidas concretas para
enfrentar la grave sequía en la provincia.
Esto luego que el jueves se
negara una solución, según el alcalde de Ñiquén, Manuel Pino, porque “hubo una
falta de información por parte de los consejeros regionales, que en definitiva
no estaban al tanto cien por ciento del tema”. Ahora cree que eso cambió, luego
de las conversaciones en la reunión, por lo que prevé una buena respuesta y
pronta solución. A la cita, por Ñuble, acudieron los alcaldes de Ñiquén,
Trehuaco y Cobquecura.
Ante la gravedad de la situación,
el edil cifra en 3.600 las familias afectadas en la Provincia de Ñuble, por lo
mismo y “aunque no todos los municipios han entregado sus informes”, espera una
ayuda de 3.500 millones de pesos para afrontar la falta de profundización de
pozos, punteras, mangueras, estanques para los camiones aljibe, entre otras
urgencias.
El alcalde de Trehuaco, Luis
Cuevas, explicó que si bien tiene la esperanza de una respuesta positiva por
parte del Consejo, los anuncios son peligrosos.
Esto porque las personas
afectadas le dirán: “alcalde, en el Gobierno Regional anunciaron que había
plata para resolver el problema: ¿por qué no lo resuelve? Y lo que no se puede
decir es que en realidad para poder acceder a esos recursos necesitamos mínimo
seis meses, y en eso se nos muere la gente de sed”.
Concordó con su par de Ñiquén, en
que al Gobierno Regional les presentaron varias vías hacia una solución, pero
que la más rápida, hasta ahora, sería inyectar mil millones de pesos a la
Onemi.
Tres soluciones
Ayer el subsecretario del
Interior, Rodrigo Ubilla, se reunió con alcaldes de Octava Región, y planteó
tres eventuales soluciones para enfrentar el problema existente en la zona.
Una pasa por que el martes el
intendente presente al Consejo Regional una cartera de 300 proyectos de agua
potable rural que necesitan ser priorizados y financiados, que suman 11.000
millones de pesos.
La segunda estrategia apunta a
financiar obras de menor cuantía, de alrededor de 40 millones de pesos cada
una, mediante el Fondo Social Presidente de la República, para lo cual el
intendente debe enviar un proyecto al consejo por unos $800 millones,
destinados también a obras de agua potable rural.
La tercera vía, y la más urgente,
busca financiamiento para la distribución de agua potable a familias afectadas,
mediante camiones aljibe. Esto se financiaría con el Fondo de Emergencia de la
Onemi, tarea que asumió el propio subsecretario.
Fuente: ladiscusion.cl
