Mientras hace dos semanas se rogaba que el paciente fuera trasladado a Chillán para una intervención quirúrgica, ahora las condiciones resultan adversas y los médicos señalan que el cuadro de salud de Domingo Venegas, “Bam Bam”, empeoró y ahora no pueden intervenirlo.
En su reciente visita al Hospital de San Carlos el Ministro de Salud escuchó, fuera de protocolo, a Carlos Venegas, hijo de Bam Bam, quien pidió a la máxima autoridad de Salud que intercediera para que se concretara la intervención quirúrgica, cuya hora de interconsulta entre el Hospital local y el de Chillán se perdió en más de una ocasión, debido a descoordinaciones administrativas, según denunció Carlos directamente al Ministro Mañalich.
Trascurridas dos semanas, en una nota que se le entregó a la familia, se indica que el caso del paciente Domingo Venegas fue tratado en reunión clínica del Hospital de Chillan “y se decidió que no se puede amputar en las condiciones actuales, ya que tiene problemas graves que lo impiden y debe recibir atención en el Hospital de San Carlos”, señala en su nota el médico que inicialmente estaba en condiciones y había manifestado disposición de intervenirlo.
La expresión “tiene problemas graves” es lo que la familia no alcanza a comprender, ya que ellos han visto que Domingo Venegas ha tenido una recuperación de sus índices, lo que ellos ven como una mejoría. Al no tener una explicación la desesperación aumenta en una familia que ha vivido un verdadero drama, cuyo caso es conocido a nivel local.
Es evidente que lo planteado por Carlos Venegas, (hijo) al Ministro Mañalich sigue siendo un problema de comunicación, ya que, si se le entregara mayor información a la familia ésta podría, tal vez, comprender mejor la situación.
A Domingo Vengas le fue amputada una pierna en Chillán en octubre pasado y enviado para su recuperación al Hospital de San Carlos, sin embargo la situación se complicó y se hizo necesario una nueva intervención para lo cual se hicieron gestiones para que médicos del Hospital Herminda Martin lo intervinieran, terminando definitivamente con la enfermedad. Esta intervención significaba amputarle su otra pierna.
Pese a tener concertada la hora de intervención, por distintas razones, ésta no se pudo concretar, o porque no había ambulancia para su trasladado o porque se llegó fuera de horario. La desesperación llevó al hijo de Domingo Venegas a plantearle el caso al Ministro de Salud, sin embargo ahora un informe de los médicos chillanejos, vuelve todo a cero y se debe continuar con su recuperación hasta que esté en condiciones de ser intervenido, la familia siente que la información no ha sido suficiente.
No es este el único caso de personas que se ven enfrentadas a documentos y análisis profesionales que son comentados brevemente y que por el estado en que se encuentran las personas, enfermos y familiares, éstas no alcanzan a comprender el diagnóstico.
La esposa de Domingo Venegas, que trabaja en la plaza de la ciudad vendiendo mote con huesillos, viaja constantemente a Chillán al Hospital en busca de ayuda para su esposo y debe además visitarlo diariamente en el hospital. Esta larga enfermedad mantiene a la familia en un estado preocupante, desde todo punto de vista, y lo menos que se puede esperar es que reciban una buena información.
En su reciente visita al Hospital de San Carlos el Ministro de Salud escuchó, fuera de protocolo, a Carlos Venegas, hijo de Bam Bam, quien pidió a la máxima autoridad de Salud que intercediera para que se concretara la intervención quirúrgica, cuya hora de interconsulta entre el Hospital local y el de Chillán se perdió en más de una ocasión, debido a descoordinaciones administrativas, según denunció Carlos directamente al Ministro Mañalich.
Trascurridas dos semanas, en una nota que se le entregó a la familia, se indica que el caso del paciente Domingo Venegas fue tratado en reunión clínica del Hospital de Chillan “y se decidió que no se puede amputar en las condiciones actuales, ya que tiene problemas graves que lo impiden y debe recibir atención en el Hospital de San Carlos”, señala en su nota el médico que inicialmente estaba en condiciones y había manifestado disposición de intervenirlo.
La expresión “tiene problemas graves” es lo que la familia no alcanza a comprender, ya que ellos han visto que Domingo Venegas ha tenido una recuperación de sus índices, lo que ellos ven como una mejoría. Al no tener una explicación la desesperación aumenta en una familia que ha vivido un verdadero drama, cuyo caso es conocido a nivel local.
Es evidente que lo planteado por Carlos Venegas, (hijo) al Ministro Mañalich sigue siendo un problema de comunicación, ya que, si se le entregara mayor información a la familia ésta podría, tal vez, comprender mejor la situación.
A Domingo Vengas le fue amputada una pierna en Chillán en octubre pasado y enviado para su recuperación al Hospital de San Carlos, sin embargo la situación se complicó y se hizo necesario una nueva intervención para lo cual se hicieron gestiones para que médicos del Hospital Herminda Martin lo intervinieran, terminando definitivamente con la enfermedad. Esta intervención significaba amputarle su otra pierna.
Pese a tener concertada la hora de intervención, por distintas razones, ésta no se pudo concretar, o porque no había ambulancia para su trasladado o porque se llegó fuera de horario. La desesperación llevó al hijo de Domingo Venegas a plantearle el caso al Ministro de Salud, sin embargo ahora un informe de los médicos chillanejos, vuelve todo a cero y se debe continuar con su recuperación hasta que esté en condiciones de ser intervenido, la familia siente que la información no ha sido suficiente.
No es este el único caso de personas que se ven enfrentadas a documentos y análisis profesionales que son comentados brevemente y que por el estado en que se encuentran las personas, enfermos y familiares, éstas no alcanzan a comprender el diagnóstico.
La esposa de Domingo Venegas, que trabaja en la plaza de la ciudad vendiendo mote con huesillos, viaja constantemente a Chillán al Hospital en busca de ayuda para su esposo y debe además visitarlo diariamente en el hospital. Esta larga enfermedad mantiene a la familia en un estado preocupante, desde todo punto de vista, y lo menos que se puede esperar es que reciban una buena información.