En varios sectores de la ciudad hay en estos momentos peligrosas ruinas que amenazan la seguridad de las personas y especialmente de los peatones. Las lluvias han reblandecido las murallas de adobe y otro tipo de construcciones que quedaron dañadas tras el terremoto del 2010.
Uno de los casos más llamativos es el que denunciamos a continuación: Se trata de la calle Brasil, entre Joaquín del Pino y Diego Portales. En ese lugar hay obstrucción de veredas a ambos lados y en el mismo lugar, lo que obliga a los peatones transitar en ese espacio por la calzada con peligro inminente de ser atropellados por algunos de los vehículos que circulan por dicha arteria.
Cabe señalar que en su mayoría circulan por la calle Brasil buses que salen a Chillán y a otras partes de la zona. En el lugar, incluso, está obstruida parte de la calzada en el lado poniente de la calle Brasil a la altura del 870, entre Joaquín del Pino y Diego Portales.
Las viviendas han sido aisladas con cercos de material plástico como si esto fuere suficiente y detuviera el inminente peligro de derrumbarse, con serio riesgo para los peatones.
Esta situación es sólo un ejemplo de varios otros puntos de la ciudad donde hay riesgo de derrumbe y que se requiere un plan coordinado entre el municipio y los particulares para evitar posibles accidentes a dos años de ocurrido el terremoto del 27 de febrero de 2010. (Ver Fotos)