El gerente general de Coagra, Max Donoso, señaló que la Provincia de Ñuble podría convertirse en el segundo polo productivo de maíz en Chile, de concretarse los proyectos de embalses que se encuentran pendientes por más de una década.
Afirmó que la zona tiene gran potencial para este cultivo y que los agricultores están en condiciones de producir competitivamente en este rubro, que calificó como el cultivo más noble: “es muy poco riesgoso desde el punto de vista productivo y climático, tiene en general, en años normales, un comercio razonablemente fluido. Hay muchos poderes compradores. Pero lo más importante es que genera mucho comercio asociado y mucha riqueza a la zona. La actividad económica que mueve a las zonas maiceras es realmente relevante y eso lo digo con propiedad, porque nos ha tocado verlo por muchos años en la Sexta Región”.
Respecto a la evolución del cultivo en la zona, comenta que “hace menos de 10 años, la producción de maíz grano en la zona era incipiente. En los últimos 5 a 6 años se ha acelerado fuertemente y tiene que ver con varias cosas. Los agricultores se han tecnificado y han buscado alternativas de cultivo más rentables y el maíz ha pasado a ser parte de la parrilla de cultivos, compitiendo con la remolacha, con trigos de riego y otros. En definitiva, yo creo que se logró poner buena base de diversificación productiva y agrícola, quedándose el maíz aquí en la zona”.
Futuro depende del agua
El ejecutivo es miembro de una empresa que presta servicios de financiamiento, almacenamiento y comercialización de granos a nivel nacional, Coagra, y que en los últimos años también intervino en la asesoría técnica a través del Programa de Desarrollo de Proveedores de Corfo. Además instaló su planta de acopio en Nebuco el año 2008. Aseguró respecto del éxito del cultivo que “tampoco habría sido posible producir los hectareajes que se hacen hoy, después de 5 a 6 años, si no se hubiesen incrementado las capacidades de planta, que hoy se ha triplicado la capacidad de recepción de grano. No sólo con nuestra planta, sino que con la de otros actores. Eso ha venido a consolidar el negocio del maíz, para quedarse con un hectareaje mayor en el futuro. Hay tareas pendientes que tienen que ver con compromisos del Estado en proyectos de riego, un par de embalses relevantes. El horizonte de crecimiento de hectareaje es importantísimo, si se logra regar las hectáreas planificadas con dos o tres proyectos que están más de 10 años en carpeta en la zona, ésta se transformará probablemente en el segundo polo maicero de Chile”.
Según explicó Felipe Herrera, coordinador del programa PDP de Coagra, desde que se instaló la firma en la comuna de Chillán Viejo, la recepción de maíz ha ido creciendo en forma sostenida. Partieron con 13.529 toneladas el 2008, aumentaron a 25 mil la temporada siguiente; bajó un poco el año del terremoto a 23.571 y este año está llegando a las 37.800 toneladas (todas estas cifras corresponden a grano húmedo recibido).
Sin embargo, así como el riego es una limitante para este cultivo, también lo es la capacidad de almacenamiento y en la zona la demanda está superando la oferta. Herrera señaló que Copeval tiene capacidad para 50 mil toneladas, Vitra para 19.800 y Coagra para 37.800. Como en Ñuble el promedio de rendimientos es de 120 ton/ha y el total estimado de producción de 144 mil toneladas, se estima que con la capacidad de las plantas y lo que algunos productores guardan en sus campos se cuenta con capacidad de guardar 135 mil toneladas, lo que da un déficit de 13 mil.
Fuente. La Discusión