A una conclusión similar llega Alfredo Wahling, vicepresidente de la Asociación de Remolacheros de Ñuble, organización que reúne a cerca de 400 productores de la provincia: “Si bien hay algunos sectores aislados que tendrán bajas en sus rindes, en general el cultivo se ve bien. En los años secos, los agricultores se concentran en los cultivos anuales y dejan de regar las praderas, que se recuperan mejor con las lluvias”.
El directivo afirma que gran parte de la remolacha cuenta con riego tecnificado, lo que permite ahorrar este recurso, ya que a diferencia del riego botado, que llega a una eficiencia de menos del 50%, donde el de pivote o “cobertura total” supera el 90%. Agrega que en este aspecto Iansa está teniendo una política de impulsar la tecnificación del riego con créditos a plazos razonables. “El riego tecnificado en Ñuble ya va como en el 50% de los predios remolacheros. Permite aumentar rendimientos en 15 a 20% , ya que tiene ventajas, como una mejor emergencia, no hay asfixia de la planta y permite un uso mas eficiente de herbicidas, pues se controla la humedad al momento de las aplicaciones, lo que es clave en este tema”, precisa.
El capital inmovilizado por Iansa para entregar apoyo en tecnificación de riego alcanza a los US$22,6 millones, señala Odepa, y agrega que también tiene una inversión para financiar maquinaria equivalente a los US$ 4 millones.
Dentro de los planes de la industria se espera llegar a un total bajo riego tecnificado de 17 mil hectáreas al 2015 a nivel nacional. La cifra se acerca a la superficie que está contratando Iansa este año para el cultivo.
Capital remolachera
Las siembras de remolacha de esta temporada alcanzaron las 21.252 hectáreas. La Octava Región continúa siendo la principal zona de este cultivo en el país, con 14.495 hectáreas y dentro está la Provincia de Ñuble que aporta 8.295 hectáreas.
Wahling señala que la industria está en buen pie, a pesar que hay fuerte competencia en alternativas de cultivo (maíz y achicoria) y aprovechando sus instalaciones para trabajar refinando azúcar cruda importada durante el verano, que antes era como tiempo muerto, lo que mejora sus utilidades: “Estando firme la industria, se puede mantener este cultivo, que es muy importante para la agricultura de la zona”.
En lo que respecta a rendimientos, el año pasado Ñuble lideró en el país con rendimientos de 103,3 ton/ha base polarización de 16%. Cabe señalar que fue la primera campaña a nivel nacional en que la remolacha se pesó y se pagó sin descoronar, lo que es una ganancia del orden del 10% en rendimiento.
Este año se espera que el promedio nacional llegue a las 100 toneladas por hectárea y Ñuble podría dar sorpresas.
Fuente: La Discusión