La reunión sostenida por el popular secretario de Estado, con parlamentarios y regantes ñublensinos, elevó la expectativa hasta su grado máximo. Sin embargo, no apagó totalmente el escepticismo acumulado hace más de noventa años. El diputado oficialista Rosauro Martínez, incluso, cansado de anuncios gubernamentales similares, junto con celebrar la licitación de las obras, anunció que pedirá un completo informe de los avances y fechas de ejecución de las obras.
“Estoy muy contento con las noticias entregadas por el ministro Golborne y confiamos en que su palabra se cumplirá. De todas formas no queremos que los plazos se vuelvan a dilatar una vez más y he solicitado un completo informe del estado del proyecto. Casi 90 años de espera es más que suficiente”, explicó el parlamentario. Martínez, además, pidió “la posibilidad de que, en pro del desarrollo provincial de Ñuble, el proyecto pueda ser asumido directamente por el Estado de Chile, o en su defecto, se planteen otras líneas de compromiso del Estado, junto con una licitación pública, en fechas y plazos determinados”, en un gesto que podría incomodar a Gobierno, en momentos en que se promueve la idea de un financiamiento compartido con privados -debido al alto desembolso del proyecto- el que llegaría de la mano de una central eléctrica adjunta al embalse.
“Es tiempo de sumar esfuerzos”
Enterado de las expectativas y las dudas en torno al cumplimiento de los nuevos plazos, Golborne aseguró, en diálogo con Radio La Discusión que si es que se suman voluntades, finalmente el embalse comenzará a ver la luz bajo este Gobierno.
- Ha pasado mucho tiempo ministro, y también muchos anuncios, ¿está en condiciones de asegurar que La Punilla se construirá?
- Mire, yo soy muy responsable en estas cosas, prefiero “ir piano piano”, está la voluntad política, está la decisión, el plan de trabajo, para avanzar fuertemente y licitarlo el próximo año, esa es nuestra meta y nuestro objetivo. Tienen que ocurrir muchas cosas y tiene que llegarse a acuerdo con los regantes y se tiene que aprobar el modelo de negocios. Yo les dije a los parlamentarios y regantes; “me quiero comprometer con ustedes con un programa”, a mí me gusta hablar con cosas concretas, “este es el programa, estas son todas las tareas pendientes y así tenemos que resolverlas, en estas fechas, para poder iniciar, en este período de Gobierno, el embalse Punilla. Así que pongámonos a trabajar, de hecho quedamos de hacer una reunión en julio para ver el avance de las tareas y puntos pendientes. Hay una serie de acuerdos importantes, más allá de los procesos administrativos, de aprobaciones de impacto ambiental, de aprobaciones de estudios de diseño, pero tenemos la voluntad política, un plan de trabajo y todas las condiciones, depende de nosotros, que nos pongamos las pilas.
- ¿Confía entonces en que durante este año se realizará todo lo que falta, en materia de expropiaciones, autorizaciones o estudios ambientales?
- Es difícil, pero por eso nos tomamos ese mes con la Dirección de Obras Hidráulicas para planificar en detalle los tiempos que se necesitan, considerando los tiempos de la Contraloría y los tiempos nuestros, para establecer un calendario que sea cumplible, es desafiante, difícil, pero lo podemos hacer.
- En el tema del financiamiento, ¿ya está definida esta mixtura público privada que viene de la mano con una central eléctrica? Se lo pregunto porque parlamentarios, como el diputado Rosauro Martínez, pide derechamente que el proyecto pueda ser asumido directamente por el Estado.
- Vamos a conversar con Rosauro, justamente para eso vamos a tener estas reuniones periódicas de avance, para analizar las inquietudes de la comunidad, para explicarles las alternativas que existen y juntos tomar las decisiones. Este es un embalse que vale aproximadamente 250 mil millones de pesos, más de 500 millones de dólares. En el presupuesto de la Nación, meter esa cifra va a ser un tema complejo y tendría dificultades debido a que las necesidades del país son muchas, por lo tanto hay que buscar mecanismos, uno de ellos es el que plantea el diputado Rosauro Martínez. Pero, tenemos la opción de hacer un modelo distinto, con concesiones, pero diferente a cómo se ha hecho en el pasado que permitiría que ese financiamiento fuese en 25 ó 35 años, por lo que el impacto para el erario fiscal podría ser bastante menor, del orden de los diez millones de dólares al año, que es bastante más fácil de incorporar, entonces tenemos que ver qué es lo que podemos hacer para que de verdad se construya a la brevedad y no tengamos que esperar diez o 15 años más.