Hopp, el hombre más enigmático de Colonia Dignidad

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El segundo nombre más importante del enclave alemán, enfrenta a la justicia de su país con la boca cerrada. Ayer(14/02 debía declarar ante la Fiscalía de Krefeld, pero respondió con mutismo y en un plazo de un mes deberá hacerlo por escrito. Esta es la historia del médico que arrancó de Chile en mayo del año pasado.
Harmut Hopp Miottel, quien ayer (14/02) compareció ante la Fiscalía de Krefeld (Alemania), es uno de los jerarcas más conocidos de la Colonia Dignidad, pero al mismo tiempo es muy poco lo que se sabe en concreto de él. Uno de los primeros registros oficiales acerca de su existencia se encuentra en los archivos desclasificados del Departamento de Estado de EE.UU, donde se encuentra un cable enviado el 12 de febrero de 1980 por una funcionaria del consulado de ese país en Santiago, con el rótulo de “Colonia Dignidad”.
Tras describir el enclave como un lugar que “siempre ha sido un misterio” y relatar las irregularidades en torno al hospital y el maltrato hacia los vecinos de la secta, la funcionaria Irma Gundermann relata que hacia 1968 o 1969 el líder oficial de la secta, Hermann Schmidt, la visitó en Santiago: “Herr Schmidt declaró que era el director asistente de la colonia y vino a mi oficina acompañado de un niño de alrededor de 18 años, de aspecto muy alemán, ojos azules, rubio, rosado. Este hombre Schmidt me dijo que estaban enviando a este niño a los Estados Unidos a estudiar medicina debido a que era el más brillante de su escuela y mostraba aptitud para la medicina. Lo que me llamó la atención fue que aunque el niño hablaba inglés bastante bien, y alemán por supuesto, no hablaba español. La conversación fue en alemán. Él fue enviado a alguna universidad en California, pagando sus gastos de sus propios fondos, y regresó unos pocos años más tarde de vacaciones. Lo sé, porque debido a que necesitaba una suerte de certificado para regresar a los Estados Unidos, yo intenté mantener una conversación con él, preguntándole qué le había parecido Estados Unidos, etc. Él era de boca muy cerrada y respondía con monosílabos, así es que me rendí”.

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